Hoy vamos a compartir la experiencia ramadanesca de Juan Carlos Martínez Bermejo, filólogo e investigador español. Es un gran conocedor de Marruecos y amigo de los marroquíes.
En esta charla con Mares30, Juan Carlos subraya que nunca ha rechazado las invitaciones de las familias marroquíes para asistir al Iftar. También admira mucho a las personas que hacen ejercicio antes del desayuno.

¿Cuántas veces has vivido el mes de Ramadán en Marruecos? ¿En qué ciudades?
16 veces. En Casablanca, Rabat, Fez y Temara.
¿Cómo vives el día a día durante el mes de Ramadán?
Vivo el Ramadán trabajando por la mañana. Después del iftar me suelo relajar por la tranquilidad que deja ese momento en una ciudad como Casablanca.
¿Cómo te parece el ambiente en la calle, sobre todo por la tarde y la noche?
Por la noche el ambiente es bullicioso. No suelo salir, salvo que haya algún concierto en centros culturales.
¿Cómo es la gente aquí en Ramadán?
Las familias marroquíes se sienten muy agradecidas si comparten el iftar con ellas. No les gusta que nadie se quede en casa, solo, y que pueda divertirse degustando la harira y otros platos típicos. Me gustan mucho los flores humildes, sin grandes lujos. Son los que mejor me sientan.
Las familias con menor poder adquisitivo se vuelcan sobremanera con los invitados. También admiro mucho a las personas que hacen ejercicio antes del desayuno.
¿Has compartido alguna vez la ruptura del ayuno con alguna familia marroquí?
Siempre hago Ramadán cuando quedo con alguna familia marroquí. Uno no se puede resistir a su denodada hospitalidad. Lo hago a menudo.
¿Cuál es la comida marroquí que te gusta más en Ramadán?
En la mesa me gusta la disposición de la comida, siempre colocada con mucho mimo. Me gustan los dátiles, la harira y los batidos de frutas.









