El más prestigioso galardón literario de Francia tiene este año un dueño de origen magrebí y africano. El argelino Kamel Daoud gana el premio Goncourt. Houris, título de su tercera obra, es un relato sobre la memoria olvidada o/y silenciada de la guerra civil argelina (1992-2002), más conocida como la “década oscura” o la “década negra” y que enfrentó al ejército argelino con grupos islamistas.
A través de su obra, Daoud reconoce el sufrimiento de las víctimas de la guerra, principalmente las injusticias contra las mujeres. La protagonista es Aube, una mujer que sobrevive al ataque de un fanático islamista, pero pierde su capacidad para hablar.
Aube se convirtió en una mujer muda, sin voz, pero a través de la literatura Daoud devuelve la voz a todos los que se vieron silenciados y no pudieron contar su historia.
Esta incapacidad de hablar, de contar con sonidos y palabras que los islamistas arrebataron a la mujer argelina, es también una referencia al artículo de la Carta por la Paz y la Reconciliación Nacional expedida por el gobierno argelino, donde se prohíbe la mención de los acontecimientos relacionados con la guerra civil.
Rebelión contra el olvido y la impunidad, Aube decide hablar por todas las personas ( principalmente mujeres) que se vieron obligadas a callar.
“Pienso sobre todo en los escritores en Argelia que tienen miedo”, expresó el escritor en las declaraciones a la prensa tras la comida con los miembros del jurado en París.
La guerra civil argelina, que enmarca la obra, “es pedagogía contra los que creen que el islamismo es un humanismo o una descolonización. No, mata y lo hemos pagado. Y las mujeres han pagado más. Así que no me equivoco. En la vida, generalmente, hay dos campos: el de la libertad y el de los que no aman la libertad”, siguió.
Tras abandonar Argelia por sus críticas como periodista con la situación de su país, Daoud se asentó en Francia, donde explica que a diferencia de su país, en Francia se “permite escribir, permite ser libre”.
Acérrimo defensor de la libertad, la tolerancia, el libre pensamiento y crítico con la influencia del islamismo político, en 2014 sus opiniones le valieron peticiones de ejecución por parte de un imán salafista argelino.
En una entrevista a Le Journal du Dimanche francés JDD en el mes de septiembre, el ex periodista argelino llamó la atención sobre el peligro del islamismo y el fanatismo religioso, especialmente contra las mujeres.
“¿Cuál es el ser que más odia el islamista? Es la mujer en su cuerpo, en su ser, en su voz, en su sensualidad”, expresó.
El peligro de esta doctrina en el mundo árabe, según Daoud, es su control de los medios y la imprenta. Recalca en el papel de los jóvenes y la repercusión del discurso islamista en la mente de lo mismos “desde la cuna”.
“Si el islamismo avanza en el mundo árabe, es porque controla los medios de comunicación y la imprenta … y la literatura juvenil”, dice el autor argelino. “Fabricamos a los islamistas en la cuna, a través de los cuentos infantiles, a través de la escuela. Todos los fascismos comienzan por atacar a los libros, a los escritores, a los traductores”, analizó.
Para Daoud, la “guerra cultural” es el antídoto contra la ignorancia del fanatismo. “Todos los fascismos comienzan por atacar los libros”; “lo que está en juego es cultural. La respuesta es el acceso al arte, el acceso a los libros”.
Kamel Daoud es el primer escritor argelino ganador de dicho premio. Su libro está prohibido en Argelia, ante la ley que prohíbe cualquier evocación de las heridas de la década negra. La obra será publicada en España por la editorial Cabaret Voltaire.









