La aerolínea irlandesa Ryanair refuerza de forma significativa su apuesta por Marruecos con la apertura de su quinta base operativa en el país, que estará ubicada en Rabat y comenzará a operar en abril de 2026. La nueva base supone una inversión de 200 millones de dólares (unos 170 millones de euros) y la incorporación de dos aviones, consolidando a Marruecos como uno de los mercados estratégicos de la compañía en el norte de África.
Desde la base de Rabat, Ryanair operará 20 rutas, entre ellas siete nuevas conexiones previstas para la temporada de verano de 2026, que enlazarán la capital marroquí con Milán-Bérgamo, Baden-Baden, Fráncfort-Hahn, Núremberg, Oporto, Pisa y Valencia, ampliando de manera notable la conectividad aérea entre Marruecos y varios destinos europeos clave.
La compañía ha subrayado el impacto económico y social del proyecto, que permitirá la creación de unos 800 puestos de trabajo locales, incluidos 60 empleos directos para pilotos y tripulación de cabina, además de numerosos empleos indirectos vinculados a los servicios aeroportuarios y turísticos. Asimismo, la apertura de esta base incrementará en un 45% la capacidad aérea de Rabat de cara al próximo verano.
Ryanair destaca que esta expansión contribuirá a mejorar la conectividad de bajo coste en Marruecos, en un contexto marcado por el crecimiento del turismo y por la preparación del país para acoger el Mundial de Fútbol de 2030, que organizará conjuntamente con España y Portugal.
Actualmente, la aerolínea opera en 13 ciudades marroquíes, entre ellas Marrakech, Fez, Agadir, Tetuán, Esauira, Dajla y Nador, y ha transportado ya más de 10,7 millones de pasajeros desde y hacia Marruecos, confirmando el peso creciente del Reino en la estrategia de expansión de Ryanair.









