La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó que los desastres climáticos han generado pérdidas agrícolas por 3,26 billones de dólares en los últimos 33 años, lo que equivale a 99.000 millones anuales o al 4% del PIB agrícola mundial. Sequías, inundaciones, plagas y olas de calor marinas han reducido drásticamente la producción de alimentos y afectado la seguridad alimentaria global.
Entre 1991 y 2023, los desastres destruyeron 4600 millones de toneladas de cereales, 2800 millones de frutas y verduras y 900 millones de carne y lácteos, lo que implica una pérdida diaria de 320 kilocalorías por persona. Asia acumuló el 47% de las pérdidas, seguida por América (22%) y África (con 611.000 millones, el 7,4% de su PIB agrícola, el impacto proporcional más alto del mundo).
El informe señala que las olas de calor marinas causaron 6600 millones de dólares en daños y afectaron al 15% de la pesca global, un sector crucial para 500 millones de personas.
Ante esta situación, la FAO destaca el creciente uso de tecnologías digitales, desde inteligencia artificial y drones hasta plataformas móviles, que permiten emitir alertas tempranas, gestionar riesgos y facilitar seguros paramétricos. Actualmente, 9,1 millones de agricultores acceden a seguros digitales, y los sistemas de alerta han logrado evacuar hasta al 90% de las poblaciones en riesgo antes de un desastre.
A pesar de los avances, 2600 millones de personas siguen desconectadas, en su mayoría en zonas rurales vulnerables. La FAO pide a los gobiernos y al sector privado que impulsen la innovación digital, fortalezcan las capacidades locales e integren estas herramientas en sus políticas agrícolas para construir sistemas agroalimentarios más resilientes frente al cambio climático.








