La asociación público-privada (APP) fue el tema central de una jornada de estudio organizada el miércoles en la Cámara de los Representantes, bajo el título «La asociación entre los sectores público y privado: el modelo marroquí y algunas prácticas internacionales».
Este encuentro, organizado en colaboración con el Grupo del Banco Mundial, representado por su Oficina Regional, la Corporación Financiera Internacional (CFI) y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), tiene como objetivo compartir conocimientos sobre la APP, en particular las mejores prácticas y modelos internacionales, con el fin de contribuir a mejorar la experiencia nacional en la movilización de recursos financieros, la distribución de cargas y riesgos y la disposición de garantías públicas.
En su intervención, el presidente de la Cámara de los Representantes, Rachid Talbi Alami, destacó la asociación con el Grupo del Banco Mundial, que «tiene como objetivo consolidar la apertura y el intercambio de información y conocimientos, y acompañar los proyectos financiados por el Banco en nuestro país, encarnando así la confianza en la economía del Reino, así como en su estabilidad, su estructura institucional y su modelo democrático, guiado e impulsado por Su Majestad el Rey Mohammed VI».
Marruecos se encuentra hoy en una etapa crucial de su proceso hacia el desarrollo en los ámbitos de infraestructuras y servicios, la producción de energía a partir de fuentes renovables y el abastecimiento de agua a partir de fuentes no convencionales, mientras asegura la consolidación de un nuevo modelo de protección social, solidaridad social y justicia territorial, indicó Talbi Alami.
Asimismo, Talbi Alami subrayó que, en esta dinámica, la asociación público-privada constituye un instrumento clave y un mecanismo innovador y pionero, en el marco de la sinergia y la complementariedad entre los sectores público y privado.
Por su parte, Moustapha Ndiaye, director de la Oficina del Banco Mundial para el Magreb y Malta, señaló que el Banco Mundial mantiene un compromiso estructurado y de largo plazo con los parlamentos de todo el mundo, ya que los legisladores son socios esenciales para promover el desarrollo inclusivo y sostenible.
Esta colaboración se desarrolla a nivel mundial y nacional, en particular a través de la Red Parlamentaria del Grupo del Banco Mundial y el FMI, el Foro Parlamentario Mundial, coorganizado con el FMI, además de los diálogos técnicos con comisiones y grupos parlamentarios, añadió.









