Soukaina Aboudrar*
Siguiendo el ejemplo de otros periódicos como Los Angeles Times, que rechazó pedir el voto desde su editorial a Harris, Washington Post mantiene su tradición desde hace 50 años y tampoco se posicionará en estas elecciones a favor de uno u otro candidato.
Según el propietario de Los Ángeles Times, Patrick Soon-Shiong, se temía que la parcialidad contribuyera a la división del país.
A poco antes de publicar un editorial donde se incita al apoyo a la candidatura demócrata de Kamala Harris, ll dueño del periódico, Jeff Bezos (segundo hombre más rico del mundo y fundador de Amazon), ha decidido dejar de posicionarse.
El consejero delegado de la empresa editora, William Lewis, ha defendido su postura a través de un artículo explicativo: “nos adherimos a nuestra tradición de no respaldo en esta elección presidencial. Hemos dicho y seguiremos diciendo, con toda la razón y franqueza que sabemos, lo que creemos acerca de los temas emergentes de la campaña. Hemos tratado de llegar a nuestras opiniones de la manera más justa posible, guiados por nuestros propios principios de independencia, pero sin compromiso con ningún partido o candidato».
Las reacciones no se han hecho esperar. Desde la sección de opinión del diario, 16 de los columnistas firmaron un artículo de opinión crítico con la decisión.
“La decisión de The Washington Post de no dar su apoyo a la campaña presidencial es un terrible error. Representa un abandono de las convicciones editoriales fundamentales del periódico que amamos, y para el que hemos trabajado un total de 228 años. Este es un momento para que la institución deje claro su compromiso con los valores democráticos, el Estado de derecho y las alianzas internacionales, y la amenaza que Donald Trump representa para ellos ―los puntos precisos que The Post hizo al respaldar a los oponentes de Trump en 2016 y 2020―. No hay contradicción entre el importante papel de The Post como periódico independiente y su práctica de dar su apoyo político, tanto como una cuestión de orientación a los lectores como una declaración de creencias fundamentales. Esto nunca ha sido más cierto que en la actual campaña. Un periódico independiente podría algún día renunciar a dar su apoyo a las presidenciales. Pero este no es el momento, cuando un candidato defiende posiciones que amenazan directamente la libertad de prensa y los valores de la Constitución”, según viene en el comunicado.
La postura del Washington Post “es una bofetada vergonzosa a los reporteros y escritores de opinión de ambos periódicos que han hecho un trabajo importante al exponer los peligros de Trump durante muchos años”, declaró a su vez Margaret Sullivan, columnista en The Guardian.
A diferencia de los diarios que se declararon “neutrales” , el New York Post ya ha manifestado su respaldo al candidato republicado, Donald Trump.
Por su parte, El New York Times y The Guardian declararon su apoyo a Harris el mes pasado, al ser la “única opción patriótica para la presidencia” que “liberaría el potencial de la democracia y no cedería a sus defectos”; criticando que Trump “ha demostrado ser moralmente inadecuado para un cargo que pide a su ocupante que ponga el bien de la nación por encima del interés propio” además de ser un “político transaccional y corruptor”.
Las posturas de unos y otros diarios no dejan de ser polémicas. ¿Debería la prensa mantenerse imparcial e independiente, limitándose a función de informar a los lectores? ¿O debería involucrarse activamente en las cuestiones sociales y políticas, guiando a la opinión pública e inclinando la balanza hacia uno u otro candidato?
De todas formas, los resultados de las votaciones podrían dar próximamente respuestas a los numerosos interrogantes y desafíos que vienen marcando las elecciones americanas durante los últimos años.









