Lo que está ocurriendo con la lengua española en Marruecos sigue siendo un enigma difícil de explicar. Hasta ahora, nadie conoce las razones de la marginación que viene sufriendo este idioma durante los últimos años. Son muchas las interrogantes que se plantean los hispanistas, amantes y estudiosos del español, una lengua históricamente vinculada a Marruecos y a los marroquíes.
Un extraño y preocupante silencio rodea este asunto, que requiere una aclaración urgente por parte de los responsables. Es necesario despejar las dudas y ofrecer explicaciones claras sobre esta situación.
Lo que resulta aún más sorprendente es que Marruecos y España han firmado numerosos acuerdos, además de formular importantes compromisos verbales, para fomentar la enseñanza del español dentro del sistema educativo marroquí. Sin embargo, hasta la fecha, gran parte de esos compromisos no se han materializado. Son dichos y firmas sin hechos ni reflejos en la realidad real.
La lengua española fue eliminada definitivamente de los concursos de acceso a los Centros Regionales de Formación del Profesorado en 2012, lo que supone un paso más hacia su desaparición progresiva de la enseñanza pública marroquí. Actualmente, el español solo se imparte en un número muy reducido de centros educativos públicos.
En este contexto, el consejero parlamentario Khalid Es-Satte, del grupo de la Unión Nacional del Trabajo en Marruecos, dirigió ayer martes una pregunta escrita al ministro de Educación Nacional, Preescolar y Deportes, Mohamed Saad Berrada, sobre la situación de la enseñanza del español y el futuro de sus docentes en la educación secundaria. He aquí el texto íntegro de la pregunta parlamentaria:
Texto de la pregunta parlamentaria
“En los círculos educativos y entre numerosos profesores de lengua española crece la preocupación por el futuro de esta asignatura dentro del sistema educativo, ante las informaciones que apuntan a una reducción de su presencia o a una limitación de su enseñanza en determinados centros educativos. Esta situación podría tener repercusiones tanto sobre la situación profesional de sus docentes como sobre la diversidad de la oferta lingüística en la escuela pública.
La lengua española posee una importancia particular debido a los vínculos históricos, económicos y culturales que unen al Reino de Marruecos con los países hispanohablantes. Además, su enseñanza ha acumulado una valiosa experiencia pedagógica a lo largo de décadas y ha contribuido a la formación de generaciones de estudiantes.
Por ello, le preguntamos, señor ministro:
- ¿Qué medidas prevé adoptar el Ministerio para garantizar la continuidad y la ampliación de la enseñanza de la lengua española en los distintos niveles educativos, especialmente en la educación secundaria obligatoria y bachillerato?
- ¿Son ciertas las informaciones que circulan sobre una posible reducción del número de plazas o de las horas lectivas dedicadas a esta asignatura?
- ¿Qué medidas se están tomando para preservar los derechos profesionales de los docentes de lengua española y valorar sus competencias y experiencia pedagógica?
- ¿Cuál es la visión del Ministerio para el desarrollo de la enseñanza de las segundas lenguas extranjeras, incluida la lengua española, en consonancia con los objetivos de la reforma educativa y con la apertura lingüística y cultural del Reino?”









