La diplomacia culinaria es otra herramienta más serena para unir pueblos y deleitar paladares. Marruecos y México apuestan por el papel clave que siempre ha desempeñado la gastronomía en tender puentes de comunicación y de diálogo. Es otra forma de conocerse y sumergirse en la historia culinaria que identifica cada país, siendo su sella de identidad.









