En Su discurso en la apertura de la primera sesión del quinto año legislativo de la undécima Legislatura, el Soberano indicó que este enfoque debe basarse en datos empíricos precisos y el recurso a las tecnologías digitales.
Subrayando haber invitado en el último Discurso del Trono a acelerar la marcha del Marruecos emergente y lanzar una nueva generación de programas de desarrollo territorial, SM el Rey afirmó que es una cuestión principal que trasciende el tiempo gubernamental y parlamentario.
Por ello, el Soberano esperó ver un ritmo más acelerado y un mayor impacto de la nueva generación de programas de desarrollo territorial, para cuya elaboración ha dado Sus orientaciones al gobierno, “en el marco de una relación mutuamente beneficiosa entre los espacios urbanos y rurales”.
Se trata particularmente de cuestiones principales, “cuyas prioridades hemos establecido, encabezadas por el estímulo de las iniciativas locales y actividades económicas, amén de la creación de oportunidades de empleo para los jóvenes, impulsando de manera concreta los sectores de la enseñanza y la sanidad, en el seno de la rehabilitación territorial”, agregó SM el Rey.
El Soberano, que señala que es inaceptable cualquier negligencia de la eficiencia y rentabilidad de la inversión pública, invitó a todos y cada uno, desde su posición, a combatir todas las prácticas que desperdician el tiempo, el esfuerzo y los recursos.
Recordando Sus orientaciones contenidas en el Discurso del Trono sobre el desarrollo territorial, SM el Rey invitó prestar una atención especial a las regiones más vulnerables, tomando en consideración sus especificidades y la naturaleza de sus necesidades, especialmente en las regiones montañosas y oasis. “Efectivamente, un desarrollo territorial armonioso no se puede lograr sin una integración y una solidaridad efectivas, entre zonas y regiones”, señaló el Soberano.
En este sentido, SM el Rey reafirmó que se hace necesario reconsiderar la cuestión del desarrollo de las zonas montañosas, que cubren el 30% del territorio nacional, dotándolas de una política pública integrada que tome en consideración sus particularidades y múltiples recursos.
El Soberano llamó igualmente a llevar a cabo una verdadera y ejemplar implementación de los mecanismos del desarrollo sostenible de las zonas costeras nacionales, incluida la ley del litoral y el Plan Nacional del Litoral, del modo que contribuya a la realización del equilibrio entre el rápido desarrollo de estos espacios y las exigencias de protección y valorización de sus enormes recursos, en el seno de una economía marítima nacional generadora de riquezas y de oportunidades de empleo.
Su Majestad el Rey llamó, además, a ampliar el marco del programa de centros rurales emergentes, en tanto que mecanismo adecuado para la gestión de la expansión urbana y atenuación de sus efectos negativos.
Estos centros emergentes son susceptibles también de constituir un vínculo eficaz para acercar los servicios administrativos, sociales y económicos a los ciudadanos en el mundo rural, dijo SM el Rey.
El Soberano aseguró, por otra parte, que Marruecos está abriendo la puerta, “mediante las dinámicas que hemos lanzado”, a la realización de una mayor justicia social y espacial, antes de añadir que “también obramos porque todos se beneficien de los frutos del crecimiento y de la igualdad de oportunidades entre los hijos del Marruecos unido, ya sea en términos de derechos políticos, económicos, sociales, u otros”.
Considerando que “el nivel de desarrollo local es el espejo que refleja realmente el grado del progreso del Marruecos emergente y solidario, por cuya posición consolidada, todos trabajamos”, SM el Rey afirmó que “la justicia social y la lucha contra la desigualdad espacial, no es un mero eslogan vacío ni una prioridad transitoria, cuya importancia puede disminuir según las circunstancias, sino que la consideramos como una orientación estratégica que todos los actores deben asumir y una apuesta crucial que debería regir las diferentes políticas de desarrollo».
En este sentido, SM el Rey sostuvo que “el enfoque del Marruecos emergente para lograr la justicia social y espacial requiere, hoy, la movilización de todas sus energías”.









