Dra. Amina El-Founti Zizaoui*
Los días 6 y 7 de diciembre de 2024 se celebró en la región de Tetuán el MIA 1 – Foro Internacional entre Marruecos e Iberoamérica- organizado por la Fundación de Cooperación Marruecos Iberoamérica, en colaboración con los Rotary Club de Tetuán y Málaga, y con el apoyo oficial del Ministerio de Juventud, Cultura y Comunicación y el Consejo Regional Tánger-Tetuán-Alhucemas.
El tema del encuentro, en la primera sesión, fue “La importancia de la cooperación académica y universitaria para el desarrollo de las relaciones ibero-marroquíes”. Compartí mesa con el Dr. Lorenzo Capellán de Toro, responsable de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Marruecos, y con el Dr. Hamid Aboulas, profesor de Derecho Público en la Universidad Abdelmalek Essadi y coordinador de diferentes proyectos entre su institución y otras universidades españolas.

Mi ponencia giró en torno a “La importancia de la lengua española en las relaciones diplomáticas, económicas y culturales entre Marruecos e Iberoamérica”.
En efecto, el español es un idioma de gran relevancia en todos los aspectos mencionados en el título de la ponencia, pues no debemos olvidar que es hablado por unos 600 millones de personas en el planeta, según los últimos datos ofrecidos en el informe El español en el mundo 2024, el anuario del Instituto Cervantes.
Además, es lengua oficial en 21 países del mundo. No podemos olvidar tampoco, que tanto en la Organización de las Naciones Unidas y en la Unión Europea funciona como lengua oficial y de trabajo. Estados Unidos, donde no es oficial, es el segundo país con más hablantes de español (unos 57,4 millones, aproximadamente) y se prevé que en pocos años se convierta en el primero. Asimismo, a nivel internacional, se ha convertido en la segunda lengua materna y la tercera más usada en Internet.

En Europa, con quien Marruecos comparte fronteras terrestres y marítimas, unos 45 millones de personas hablan español, sin incluir a España; y si lo hiciéramos, la cifra de europeos que hablan y/o entienden el español superaría los 90 millones.
Marruecos, debido a las relaciones históricas con España, por todos conocidas, constituye el país africano en el que más se conoce la lengua de Cervantes, con aproximadamente 1.8 millones de personas que la hablan o, al menos, la entienden.
Tan importante es el vínculo con el español entre estos dos países vecinos que de las 87 sedes que el Instituto Cervantes tiene en 43 países, en Marruecos se encuentran un total de seis (Tetuán, Tánger, Rabat, Casablanca, Fez y Marrakech) -además de sus extensiones en otras ciudades: Mequínez, Nador, Larache, etc.-. Por tanto, es el país con más sedes después de Brasil (siete), aunque el país sudamericano tiene una extensión geográfica y una población mucho mayor en comparación con Marruecos.
Por otro lado, de los 18 centros docentes de titularidad del Estado español repartidos por el mundo, solo en Marruecos hay 11.
En el ámbito universitario marroquí, el país cuenta con grandes hispanistas en las distintas regiones del país y, desde las diferentes universidades marroquíes, docentes e investigadores de reconocido prestigio impulsan el aprendizaje y la difusión de la lengua española no solo en sus clases, sino también mediante la organización de numerosas actividades a lo largo de todo el año. Sirva este pequeño párrafo como reconocimiento a su labor.

En definitiva, dejando a un lado los datos y las cifras, es evidente que el español es una lengua muy a tener en cuenta en los ámbitos de la diplomacia, la economía y la cultura. Su presencia a nivel mundial y el constante incremento de hablantes en el futuro hacen de ella un gran activo cultural, económico y político.
El Reino de Marruecos está experimentando un crecimiento progresivo y rápido en los últimos años y está estableciendo cada vez más y mejores relaciones bilaterales con países hispanohablantes. Los datos oficiales del Gobierno marroquí demuestran que Iberoamérica y Marruecos se encuentran forjando grandes vínculos, no solo políticos y económicos, sino también culturales.
El español, pues, no solo es, en este contexto, un vehículo de comunicación en el ámbito político, sino que también constituye un nexo de unión, de fraternidad y de progreso.
El miércoles 11 de diciembre de 2024, la FIFA proclamó oficialmente la candidatura conjunta de Marruecos, Portugal y España para acoger el Mundial de Fútbol 2030, un evento que ayudará aún más a fortalecer los vínculos fraternales entre estos países y, sin duda, la lengua española sería una herramienta muy útil en la comunicación durante este importantísimo acontecimiento deportivo.
*Profesora del Área de Lengua Española en la Universidad de Málaga (España). Coordinadora del Proyecto Lengua y Prensa.









