Mohamed Charbi
El español es una de las lenguas más importantes en el mundo. Millones de personas lo hablan y estudian debido a su importancia vital en varios ámbitos.
Más de veinte países tienen el español como lengua oficial. Además de España, la mayoría de los países de América Latina y el Caribe lo hablan.
Actualmente, hay aproximadamente 500 millones de personas, en concreto 499.947.796 (o sea, casi el 6,2% de la población mundial) que hablan español de forma nativa, siendo en esta modalidad la segunda lengua más hablada del mundo tras el chino mandarín, mientras que el número de usuarios potenciales del español en el mundo es más de 600 millones, concretamente 600.607.806 (es decir, el 7,5% de la población mundial). Así, el español es la cuarta lengua más hablada del mundo, detrás del inglés, del chino mandarín y del hindi, según el reciente informe titulado El español en el mundo 2024. Anuario del Instituto Cervantes, una obra que incluye información de referencia sobre la demolingüística del español en el mundo.
Se estima que hay más de 24 millones de alumnos que están estudiando español como lengua extranjera; en concreto, 24.208.813. Éste es el resultado de sumar el número de estudiantes de español existentes en la actualidad en más de 100 países.
El mismo informe demuestra que el número de hablantes de la lengua española seguirá creciendo con el paso del tiempo, junto a otras grandes lenguas como el chino, el inglés, el árabe, etc.
Conscientes de su gran importancia, muchos países y numerosas organizaciones internacionales han dado y siguen dando importancia y prioridad al español…
La presencia de la lengua española es muy importante y muy útil para el Reino de Marruecos a todos los niveles, sobre todo a nivel de sus relaciones de cooperación y amistad con España y el continente de América Latina donde el español es la lengua oficial de más de veinte países. Esta lengua desempeña un papel muy importante y crucial en el fortalecimiento de las relaciones entre Marruecos y los países hispanohablantes. Es un eslabón imprescindible en la cadena de los vínculos entre Marruecos y estos países.
El idioma español y la cuestión del Sáhara marroquí

Como es sabido, Marruecos libra una batalla decisiva relativa a la cuestión del Sáhara, una batalla indetenible que no admite la marcha atrás. Por ello, la diplomacia oficial del Reino de Marruecos (Ministerio de Exteriores) y la diplomacia parlamentaria (Parlamento) trabajan incansable y ahincadamente para ganar la batalla y defender la integridad territorial del Reino. Sin embargo, una sola mano no aplaude. En otras palabras, estas diplomacias no son suficientes. Es necesario poner en marcha también otras diplomacias para dicha cuestión.
Entre las diplomacias esenciales que pueden ser de gran ayuda y utilidad en este asunto se encuentra la diplomacia lingüística. Es menester emplear otras lenguas internacionales para defender la integridad territorial del Reino de Marruecos. El árabe y el francés son insuficientes en este conflicto que ha durado mucho y que requiere esfuerzos concertados y el uso eficaz y eficiente de la diplomacia paralela.
El español es una de las lenguas cruciales que hay que aprovechar en este sentido. Debe utilizarse eficazmente para contribuir significativamente en esta batalla en beneficio de Marruecos y su integridad territorial, que es indivisible e inseparable.
Para persuadir bien a los demás sobre un tema determinado, es necesario dirigirse a ellos usando el idioma que hablan, entienden y con el que se sienten cómodos. La traducción es una posible solución, pero no es la solución ideal en este caso particular. Dirigirse directamente a otros no es lo mismo que hacerlo a través de un intermediario. Es cierto que el mensaje se transmite, pero no llega a tener el mismo impacto o efecto que genera la comunicación directa y sin intermediarios.
La diplomacia oficial del Reino de Marruecos necesita dar mayor prioridad e importancia a la lengua de Cervantes. Como mínimo, hay que formar un equipo específico capaz de defender la cuestión del Sáhara marroquí en esta lengua, especialmente en Latinoamérica.
Sabemos que hay diplomáticos marroquíes que hablan esta lengua y la usan para defender la patria y sus causas, pero se pueden contar con los dedos de la mano, o sea, son muy pocos.
Como observamos, los adversarios y enemigos de la integridad territorial de Marruecos, siendo conscientes de la importancia y la significativa influencia de esta lengua, no dejan de utilizarla para promover sus tesis separatistas, tanto en España como en América Latina. También cuentan con medios de comunicación en español.
El español constituye una herramienta importante y esencial para defender y dar a conocer la iniciativa de autonomía para el Sáhara marroquí, propuesta por Marruecos en 2007.
La cuestión del Sáhara marroquí requiere hoy más que nunca el español para fortalecer aún más las relaciones con los países hispanohablantes.
De ahí, es necesario devolverle el brillo al español en Marruecos, reforzando su presencia en las instituciones educativas tanto públicas como privadas. Esto contribuirá a la formación de una generación capaz de defender los asuntos nacionales en este idioma e influir en la opinión pública hispanoparlante.
Hay un punto importante que también debe tenerse en cuenta es que hay algunos responsables marroquíes que dominan el español, pero se niegan a hablar o dar declaraciones en español, mientras lo hacen en francés sin ningún problema o reserva. Esto es ilógico y no sirve a los intereses del país. Debemos dejar de ver el español con ojos francófonos fanáticos.
Nadie niega el valor del francés o del inglés, pero el español también tiene una gran importancia y se considera uno de los idiomas internacionales más importantes.
En síntesis, hay que defender el Sáhara marroquí en todos los idiomas y a través de todos los medios posibles. Todas estas lenguas extranjeras, además del árabe, deben aprovecharse en la batalla por el Sáhara, que Marruecos libra desde hace muchos años y ha conseguido numerosos logros y objetivos, y parece que esta batalla está a punto de llegar a su fase final.
La diplomacia lingüística es particularmente eficaz en estas etapas decisivas por las que está pasando la cuestión del Sáhara marroquí. El español es un elemento esencial y un arma lingüística crucial, y podrá desempeñar un papel fundamental en la defensa de la cuestión del Sáhara marroquí.
El uso del español facilita la comunicación con un amplio número de la sociedad civil en España y Latinoamérica, además de brindar la oportunidad de influir en los tomadores de decisiones y la sociedad civil de estas regiones.
Por lo demás, la lengua española ayuda a explicar la perspectiva marroquí sobre el tema de forma clara y convincente a los hispanohablantes.
Cabe destacar también que se están realizando numerosos estudios e investigaciones sobre la cuestión del Sáhara marroquí en español, cuyo uso para defender dicha causa puede contribuir a consolidar su credibilidad.









