Toufiq Slimani
La nueva y positiva postura del Estado del Ecuador hacia Marruecos y el Plan de Autonomía para el Sahara no es producto del momento ni una coincidencia. La nueva postura ha sido cocinada a fuego lento en los últimos meses. Los partidos de derecha y de centro en Ecuador, como el Partido Social Cristiano, actualmente en la Oposición, y el partido gobernante, Movimiento Ecuatoriano Unido, siempre han optado por el acercamiento con Marruecos. Una aspiración que se convirtió en realidad después de que el actual joven presidente, Daniel Noboa, llegara al Poder.
Después de meses en el Poder, Noboa decidió romper con el Polisario. Este acercamiento culminó hoy con el primer encuentro a distancia entre el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, y su homóloga ecuatoriana, Gabriela Somerfeld.
La posición expresada por Cristina Reyes Hidalgo, ex asambleísta del Ecuador y diputada actualmente del Parlamento Andino, ayuda a comprender cómo la posición del Ecuador se ha desarrollado positivamente.
En una entrevista concedida al diario “Mares30”, en el pasado julio como Presidenta del Parlamento Andino, Cristina expresó su apoyo personal al plan de autonomía del Sáhara presentado por Marruecos en 2007, y afirmó también el deseo de su país y de la región de tener relaciones sólidas con Marruecos. “Puede que exista alguna u otra opinión diferente en el seno del Parlamento Andino, pero la mía es la de la marroquinidad del Sáhara”, confirmó Cristina a este periodista el pasado mes de julio.
También pedí a Cristina que evaluara el estado actual de las relaciones entre Marruecos y Ecuador. Su intuición era fuerte y tal vez se basaba en datos dado que representaba a su país en un importante organismo regional. Su respuesta fue clara. “Las relaciones entre Marruecos y Ecuador en pleno siglo XXI son positivas y están en constante crecimiento. Hemos visto un incremento en la cooperación bilateral en diversas áreas, desde la diplomacia parlamentaria hasta el comercio y la educación. Ambas naciones han demostrado un compromiso mutuo para fortalecer sus vínculos y explorar nuevas oportunidades de colaboración, lo que augura un futuro prometedor para nuestras relaciones”, según precisó Cristina. Un compromiso que se materializó hoy lunes con el encuentro a distancia entre El Ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, y su homóloga, Gabriela Somerfeld, quien reafirmó la decisión tomada por su país de romper completamente con el Polisario.
Cristina pertenece al Partido Social Cristiano, que es uno de los mayores opositores y críticos al actual presidente. Sin embargo, su postura no difiere de la del presidente respecto al Sáhara y Marruecos. Lo que significa que avanzamos hacia la consolidación de una “relación de Estado” entre los dos países que no cambia con el cambio de presidente. El desafío hoy sigue siendo tender puentes de comunicación con el “Correísmo”, que hace referencia al ex presidente Rafael Correa, quien está inmerso en una ideología de izquierda radical. La sucesora de Correa, Luisa González, aún no abandonó las ideas de su padrino.
Sin embargo, este continente nos ha enseñado en los últimos años que no es lo mismo estar en la Oposición que estar en el Poder, y la mejor prueba de ello es el ejemplo boliviano, donde el actual presidente, Luis Arce, abandonó a su padrino, Evo Morales. Estas líneas no son suficientes para mencionar todos los detalles, pero ayudan a comprender la nueva posición ecuatoriana.










