Sara Bouchtarouif
Hay libros que no se leen: se escuchan, como si al pasar sus páginas una brisa leve trajera murmullos lejanos, confidencias dichas al oído, retazos de vida contados con la voz baja de quien ha vivido demasiado y aún conserva la dulzura. “Receta de la felicidad” es uno de esos libros.
Publicado por Dar Khutut wa Zilal (دار خطوط وظلال), este ramo de cuentos brota del corazón palpitante de la literatura española en femenino. Catorce escritoras, catorce mundos tejidos con hilo fino, catorce formas de decir “yo” desde la ternura, la herida, la risa, el deseo o la ausencia.
Desde las calles lluviosas de Galicia hasta los patios encalados de Andalucía, desde el bullicio de Madrid al silencio verde del País Vasco, estas narradoras nos entregan su forma de mirar la vida —y de buscarle sentido. No hay una sola felicidad aquí: hay muchas, fragmentadas como espejos antiguos. Algunas duelen. Otras brillan.
Los relatos, reunidos y vertidos al árabe por Said Benabdelouahad y Fatima Lahsini, no solo cruzan idiomas: cruzan almas. El libro no busca respuestas, sino reconocimiento. En cada historia, una mujer —real o imaginada— se asoma, se confiesa, se rebela, se reinventa.
Con técnicas que van del susurro epistolar al monólogo descarnado, pasando por la narración invisible y omnipresente, el texto se convierte en un tapiz de voces que no piden permiso para ser escuchadas.
“Receta de la felicidad” no es solo una colección de cuentos. Es un gesto. Una caricia. Un acto de memoria y celebración. Una invitación a leer con el corazón abierto y a descubrir, en otras mujeres, partes de nosotras mismas.
Un libro que no enseña cómo ser feliz, sino cómo ser verdadera.









