La desaparición paulatina y grave de la lengua española en el sistema educativo público del Reino de Marruecos está preocupando sobremanera a los hispanistas marroquíes: estudiantes, profesores, académicos, intelectuales, escritores, etc.
La lengua de Cervantes en Marruecos está pasando por uno de sus peores momentos. Se puede decir, sin temor a equivocarse, que el español en Marruecos está en peligro de extinción.
El notable y alarmante retroceso del español en Marruecos ya no es aguantable. Todos los hispanistas marroquíes dicen al unísono: ¡Basta ya de marginación y exclusión!
Todos coinciden en que esta situación debe cambiar sí o sí antes de que sea demasiado tarde. No hay tiempo que perder. Esta situación requiere una intervención urgente y eficaz por parte de los responsables del Estado, sobre todo el Ministerio de Educación Nacional, Preescolar y Deportes y el Ministerio de Enseñanza Superior, Investigación Científica e Innovación.
Muchos hispanistas marroquíes han manifestado su disgusto y preocupación por la situación precaria en la que se encuentra la lengua española en el país.
He aquí algunos comentarios de hispanistas marroquíes sobre la situación actual del idioma español en Marruecos:
Comentario 1: “Para los y las que defienden que la situación del español está bien en Marruecos. Aquí tenéis dos ejemplos que afirman lo contrario: 1-Quejas de los profesores del español en secundaria sobre su marginación profesional y ausencia del español en el sistema educativo .2- una pregunta parlamentaria dirigida al ministerio de educación sobre la situación actual del español en la enseñanza secundaria”.
Comentario 2: “En ciertos espacios colegiales ya no se estudia el español, y el profesorado calificado desempeña tareas administrativas”.
Comentario 3: “Hay que movilizarse para hacer frente a esta situación. Todos estamos implicados. Sin alumnado de secundaria, nuestras aulas quedarán vacías. La situación es alarmante”.
Comentario 4: “En este sentido, ¿por qué los profesores no se movilizan a través de sus sindicatos para solucionar este problema?”
Comentario 5: “Desde el hispanismo, se puede preparar y firmar un manifiesto a este propósito muy bien argumentado y difundirlo al máximo previa expedición a las instituciones concernidas”.
Comentario 6: “Ayer en Tetuán, donde estoy realizando una estancia, justo hablaba con la jefa de estudios de un instituto. Me comentaba que en el aula solo había 3 alumnos de español. Y que los profesores no tenían trabajo y otros, incluso, estaban dando otras asignaturas para seguir trabajando. Es una situación tristísima”.
Comentario 7: “Eso remonta ya desgraciadamente a más de 15 años…ahora la situación está peor…”.
Comentario 8: “Es una situación que lleva empeorando año tras año. Si no alzamos todos nuestras voces nadie nos hará caso. Es un problema que nos atañe a todos los profesores de español de secundaria y de Enseñanza Superior.
Los departamentos de Estudios Hispánicos cerrarán todos si no recibimos alumnos de secundaria. Llevamos años trabajando con fantasmas que engordan las listas”.
Comentario 9: “Como profesor de español, he llegado a un punto en el que ya no encuentro sentido a seguir hablando de esta situación.
En el horizonte no se vislumbra ninguna señal que permita albergar esperanzas de que el español recupere su lugar en las aulas marroquíes.
Además, lo más paradójico es que las becas de verano para el profesorado siguen exigiendo como requisito indispensable tener clases de español asignadas. Una exigencia difícil de comprender cuando son precisamente las oportunidades de impartir esta materia las que ya no existen. ¡Qué contradicción!”
Comentario 10: “Es cierto que, desde el curso 2011/2012 —coincidiendo con el periodo posterior a la llamada Primavera Árabe— no se han vuelto a convocar oposiciones por parte del Ministerio de Educación para la especialidad de Español, ni en el nivel de colegio ni en el de secundaria. Esta ausencia prolongada ha tenido consecuencias cada vez más visibles en el sistema educativo.
Numerosos profesores de español se han visto desplazados progresivamente de su disciplina, al no disponer de horas lectivas. En muchos casos, esto ha llevado a su reubicación en funciones administrativas o a la impartición de otras asignaturas ajenas a su especialidad, como (educación artística) التفتح الفني u otras áreas complementarias.
La situación es, sin duda, alarmante para la salud de la enseñanza del español como disciplina. Sin medidas estructurales, el riesgo de una desaparición progresiva del español en el sistema educativo se hace cada vez más evidente”.
Comentario 11: “Llevamos años y años diagnosticando la situación del español en Marruecos, en la óptica de remediarla. Asimismo, a pesar de las repetidas campañas de sensibilización que llevábamos a cabo junto con los inspectores para atraer a un mayor número de alumnos a las aulas de español, el esfuerzo siempre fue vano. Las razones son muchas, y la más importante – para ser realistas – es la falta de perspectivas de futuro para quienes estudian español en Marruecos. En general, las oposiciones y concursos de empleo rara vez reconocen otros idiomas extranjeros que no sean el inglés (antes de esto, por ejemplo, existía el cuerpo de redactores del Ministerio del Interior, el Ministerio de Asuntos Exteriores, los concursos de traducción, de turismo, de educación…). Hoy en día, ya no queda nada de eso. Por esta razón, los propios padres y tutores de los alumnos a menudo rechazaban y siguen rechazando matricular a sus hijos en las clases de español.
Por supuesto, hoy la situación ha empeorado: ya no se asignan clases a los pocos profesores de este idioma, la mayoría de los cuales prefirió realizar tareas administrativas antes que quedarse sin un trabajo definido, mientras que otros se negaron y ahora están sin empleo. Naturalmente, algunos se han jubilado y otros están a punto de hacerlo sin que haya novedades en el horizonte; de hecho, se han cerrado incluso los centros de formación para el profesorado. Hubo iniciativas y propuestas para remediar la situación, entre ellas considerar los otros idiomas aparte del inglés (como el italiano y el alemán) como una tercera lengua y, por lo tanto, como asignatura escolar para resolver el dilema de su no eclipse.
En mi modesta opinión, sin perspectivas de futuro para los alumnos, la situación seguirá exactamente igual. Ahora, dada la situación actual, es necesario presionar a los responsables de la toma de decisiones, porque sin una voluntad política real, no habrá nada nuevo en el horizonte”.
Comentario 12: “Estimados amigos y colegas, según nuestra modesta experiencia como veteranos, para no decir viejos y jubilados, que hemos adquirido como profesores pasando del instituto a la universidad, el problema es más amplio de lo que se puede pensar.
Es un problema que afecta a todo el estatuto de la enseñanza del español en Marruecos, tanto en la secundaria como en la superior. Desde las esferas del Ministerio, pocas veces se plantea esta pregunta elemental: ¿qué queremos hacer del Español en nuestro país?, ¿es una opción deliberada o dictada por otros imperativos ajenos a la voluntad de los responsables?
En el caso en que resulta una opción políticamente soberana, la enseñanza del español en nuestro país debe obedecer a una reforma radical, tanto a nivel de los objetivos, los programas y hasta el personal docente.
El próximo evento de 2030, a modo de ejemplo, que nos unirá a los países de la Península ibérica y a los de América Latina, debe ser uno de los motivos que nos incitará a pensar en el papel que debe desempeñar la enseñanza del español en nuestro país a nivel de la diplomacia cultural, en el grado de implicación en los problemas de actualidad como los cambios climáticos, los suscitados por el uso de la IA, y los que atañen a la preservación de nuestra identidad nacional, tanto en su singularidad como en su pluralidad.
Nuestros hispanistas están unánimemente invitados a implicarse en estos asuntos que interesan nuestra actualidad y, por ende, nuestro futuro en todas sus perspectivas prometedoras”.
Comentario 13: “Desgraciadamente, esto no ocurre solo en la enseñanza colegial o secundaria, sino también en los estudios superiores. La falta de oportunidades laborales y de salidas profesionales para los hispanistas es, en realidad, el quid del problema.
La pregunta clave es: ¿qué hacemos nosotros, como profesionales, para que la lengua siga formando parte del sistema educativo marroquí en sus diferentes ciclos? La respuesta, desgraciadamente, es: nada.
Trabajamos duro, pero muchas veces de manera individual y sin que nadie conozca nuestro quehacer diario. Creo que, si logramos organizarnos en una asociación o en un organismo común cuyo objetivo sea el renacimiento y el impulso de la lengua española en Marruecos podremos cambiar algo.
Por eso, más que acciones aisladas, necesitamos una estrategia colectiva que dé verdadera visibilidad y fuerza a nuestro trabajo”.
Comentario 14: “Yo cuando me jubilé en 2018, se jubiló conmigo el español en el instituto donde había trabajado. ¡Qué pena! Por allí, en la biblioteca hemos dejado libros interesantísimos: diccionarios, enciclopedias, novelas de grandes autores, libros de lectura para principiantes… unos comprados y otros donados por el instituto Cervantes”.
Comentario 15: “Una de las soluciones que he propuesto hace más de una década es la de cambiar el estatuto del español a tercera lengua con carácter opcional con otras lenguas a saber el italiano y el alemán”.
Comentario 16: “La enseñanza del español en Marruecos se encaminaba hacia su extinción, no por carencia de profesionales cualificados ni por falta de compromiso por parte del profesorado, sino como resultado de una confluencia de factores que no es posible abordar en su totalidad en este espacio. Aun así, conviene apuntar algunas razones de especial relevancia.
En primer lugar, el Ministerio de Educación aplicaba un modelo uniforme para todas las lenguas extranjeras, ignorando —o asumiendo con pasividad— las desventajas estructurales que afrontaban el español, el alemán y el italiano frente al abrumador peso de la cultura anglosajona entre el alumnado. Esta situación llegó al extremo de que una parte significativa de los estudiantes percibía el aprendizaje del español no como una oportunidad, sino como una imposición o, incluso, como una forma de penalización.
En segundo lugar, el nivel formativo de los egresados de ciertos departamentos de español en las universidades marroquíes resultaba manifiestamente insuficiente, reflejo de unas estructuras académicas que carecían de una justificación sólida para su existencia.
Por último, la aplicación deficiente del acuerdo educativo hispano-marroquí —suscrito en 1980 y renovado con notable aparato institucional en 2012— no contribuyó a revertir este declive, sino que evidenció la distancia entre los compromisos formales y la realidad sobre el terreno.
Me jubilé en 2005, por lo que estas observaciones pertenecen a una época ya lejana. Sin embargo, el tiempo —con la crueldad silenciosa que le es propia— ha terminado por darnos la razón. Lo que entonces parecía una advertencia o un pronóstico sombrío se ha confirmado, desgraciadamente, como una realidad consumada”.
Comentario 17: “Hay espacios, o medios, que existen desde hace décadas que se han desaprovechado y que siguen desaprovechados, el más cotidiano es el noticiario en español de la RTM, lleva casi cuatro décadas de vida pero no cumple del todo, o como debiera, con la divulgación pertinente de muchos eventos que podrían llamar la atención tanto a nivel institucional como al público en general”.
Comentario 18: “La cultura blindada exige a la Nación un potencial enorme en todos los campos; un desarrollo que abarca la tecnología, la economía y una política sostenida por la transparencia y una verdadera democracia. Quiere esto decir que las demás naciones serán atraídas por ese modelo interesándose en las componentes de esa cultura, el idioma en primer lugar.
No basta con evocar nostalgias en efemérides contadas pretendiendo resucitar el castellano en un país donde predominan otras culturas. Necesario es involucrarse en esta tarea para hacerse sitio entre la concurrencia y apoyar a las juventudes que sin ser nadadores pretenden sobrevivir”.
Comentario 19: “Con el discurso tranquilizador de que el español goza de excelente salud en Marruecos, que las oportunidades laborales se multiplican, que las instituciones apuestan cada vez más por nuestra lengua y que el futuro es prometedor…, uno se pregunta entonces si vivimos en el mismo país”.









