La Unión Europea presentó en Bruselas sus nuevas prioridades de seguridad para los próximos tres años, centradas en la lucha contra el crimen organizado transnacional y su impacto en la economía, el Estado de derecho y los derechos fundamentales. Las líneas estratégicas forman parte del Plan de Acción Multianual 2026-2028, que será aprobado formalmente en París el próximo año y que busca reforzar la capacidad europea frente a redes delictivas cada vez más globalizadas.
Las prioridades fueron presentadas el domingo durante la reunión de la Coalición de Países Europeos contra el Crimen Organizado, en la que participó el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, junto a sus homólogos de Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Suecia. El nuevo enfoque subraya que el crimen organizado no solo supone una amenaza para la seguridad, sino también para el funcionamiento de las economías europeas y la preservación del Estado de derecho.
Cinco ejes para una ofensiva europea. El plan establece cinco áreas clave de intervención: Desmantelamiento de redes criminales internacionales y sus facilitadores; protección de centros logísticos y seguridad marítima, especialmente puertos; golpe a los flujos financieros y activos ilícitos; prevención para reducir la captación de jóvenes y ampliar la protección social y reforzar la cooperación internacional y judicial.
El documento reconoce que los grupos criminales aprovechan la globalización, la economía digital y los vacíos legales entre países para expandir el narcotráfico, el tráfico de armas, la trata de personas y el blanqueo de capitales.
España reivindica resultados y más colaboración global
Grande-Marlaska defendió que la cooperación policial es “la única vía efectiva” para enfrentar redes cada vez más globales. En ese sentido, recordó las dos operaciones recientes contra el narcotráfico internacional en las que España ha tenido un papel central. La primera, realizada en noviembre junto a la DEA estadounidense y las autoridades de Países Bajos, estuvo dirigida contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, una de las organizaciones criminales más violentas de México. La segunda, desarrollada junto a Estados Unidos y Ecuador, terminó con la captura del narcotraficante más buscado de ese país sudamericano.
Con estos ejemplos, España buscó subrayar que la seguridad europea depende no solo de acuerdos internos, sino también de alianzas estratégicas con países clave en América y África. La UE mira hacia fuera para defenderse dentro.









