La jefa de misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Marruecos, Laura Jaramillo, saludó, el jueves en Rabat, los avances notables logrados por Marruecos en materia de reformas fiscales y modernización de la administración.
«Las autoridades marroquíes empiezan a recoger los frutos de varios años de esfuerzos, gracias a las reformas del IVA y del impuesto sobre sociedades, así como a la digitalización», subrayó Jaramillo, quien dirigió un equipo del FMI del 29 de enero al 11 de febrero en el marco de las consultas con Marruecos en virtud del Artículo IV para el año 2026, durante una rueda de prensa.
En este sentido, consideró que estos avances, que han contribuido al aumento excepcional de los ingresos públicos, deberían permitir consolidar de manera sostenible la dinámica positiva de los ingresos.
En cuanto a las previsiones, el FMI proyecta un crecimiento económico del 4,9% en 2026 para Marruecos, impulsado por la inversión pública y privada, así como por una sólida producción agrícola tras unas precipitaciones excepcionales, precisó, señalando que el riesgo climático vinculado a la sequía parece menos pronunciado a corto plazo.
Paralelamente, la institución anima a Bank Al-Maghrib (BAM) a continuar su transición hacia un régimen de metas de inflación, con una fase piloto prevista en 2026 y una implementación en 2027.
Según Jaramillo, esta evolución debería ir acompañada de una mayor flexibilidad del tipo de cambio y de una comunicación clara sobre las etapas de esta transición.
En relación con las finanzas públicas, la responsable destacó que la deuda marroquí sigue siendo sostenible, con un riesgo soberano moderado, y que su trayectoria debería permitir reconstruir progresivamente márgenes presupuestarios a medio plazo.
En lo que respecta a las pensiones, la institución saluda la apertura del diálogo entre las partes interesadas e insiste en la necesidad de garantizar la sostenibilidad financiera del sistema, afirmó.
Por otra parte, indicó que el desempleo, en particular el juvenil, sigue siendo un desafío importante, recomendando reforzar el papel del sector privado, continuar fortaleciendo la asistencia técnica y el acceso a la financiación para las pymes, así como adaptar la formación a las necesidades del mercado.
En el ámbito climático, elogió las medidas emprendidas para reforzar la resiliencia frente a los efectos del cambio climático, especialmente la sequía, mediante el desarrollo de infraestructuras de desalinización y una mejor gestión de los recursos hídricos.
Durante su misión en Marruecos, el equipo del FMI mantuvo reuniones con altos responsables del gobierno marroquí, de Bank Al-Maghrib, así como con representantes del sector público y privado.









