20 junio 2026 / 00:01

La Casa del Periodismo

Lo que está pasando en Bolivia nos importa

mares30 - mayo 20, 2026

Miguel Ángel Rodríguez Mackay*

El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Rodrigo Paz, afronta una arremetida totalmente política que busca defenestrarlo del poder político. Seamos claros y hablemos sin rodeos, sectores opuestos a la línea política del actual jefe de Estado, que es un hombre del centro político boliviano, no soportan que hayan sido desplazados por la propia voluntad ciudadana luego de haber llevado al país a una burbuja de crecimiento que ha desnudado ser un maquillaje económico para los bolivianos, sumidos en una realidad muy compleja por lo que dejó el Movimiento al Socialismo en casi un cuarto de siglo si sumamos a los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, los dos al final, cortados por la misma tijera.

 

Por tanto, es absolutamente intolerable lo que están intentando en Bolivia y los gobiernos de derecha o de izquierda de la región y del mundo entero, deberían condenar cualquier actitud de querer arrancarlo del poder legítimo que le dio el soberano que es el pueblo boliviano.

 

Solo un irresponsable diría que un mandatario, que apenas hace 6 meses asumió la reconducción del país altiplánico, debe ser desaforado porque no le gusta las medidas que viene adoptando.

 

Sin hipotecas, hay una evidente conspiración en marcha que la condeno tanto por ser del radicalismo de la izquierda boliviana como la de querer o pretender un golpe de Estado en el Perú desde el extremismo de derecha, por si sucede que quien resulte ganador o ganadora de la segunda vuelta electoral en el país, consiga el poder político por el referido soberano.

 

América Latina adolece de instituciones sólidas y de procesos estables y esa es una realidad que debemos acabar y para hacerlo debemos invertir en educación que a muy pocos o a nadie importa.

 

Las ideologías no son malas porque los pueblos se alzan sobre construcciones de pensamiento político para la conducción del poder político.

 

Lo malo es la ideologización de la vida política, que es una exacerbación y una completa desnaturalización de la ideología, que termina dominando la vida social, empantanándola e hiriéndola porque acaba con toda la vida de normalidad de un país.

 

Nuestros países deben alzarse con signos de tolerancia siempre determinados por la voluntad popular que es la única regla que deberá ser respetada in extremis.

 

Nadie ni nada puede subvertir la voluntad del pueblo y eso debe ser preservado por sobre todas las cosas.

 

Condeno desde la academia cualquier intento golpista en Bolivia o en el Perú, de ser el caso. La amenaza de convertirnos en republiquetas o Estados bananeros solo sería el preámbulo para terminar en la sociedad de la barbarie y ese destino le hará mucho daño a nuestros países.

 

El ministerio de Relaciones Exteriores del Perú que es el laboratorio de la política exterior que dirige el presidente de la República, José María Balcázar, un mandatario de izquierda, hace rato ha debido expresar su preocupación por lo que está sucediendo en esta hermana nación altiplánica y alistarse a condenar cualquier resultado que violente la voluntad popular.

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• Exministro de Exteriores del Perú e Internacionalista

Categorías : América Bajo la Lupa