Tras abandonar Oakland, los Atléticos de béisbol afrontan su primera temporada en Sacramento, donde jugarán durante tres años en un estadio de Triple A antes de trasladarse definitivamente a Las Vegas en 2028, cuando se inaugure un nuevo estadio valorado en 1.750 millones de dólares.
Aunque en Sacramento se percibe la estancia del equipo como algo temporal, algunos fanáticos siguen viajando largas distancias para ver a los A’s, mientras otros mantienen el descontento hacia la directiva y el propietario John Fisher. En Oakland, la afición organizó protestas pidiendo que se vendiera el club, reflejando la tensión por la mudanza, según las agencia americana AP.
El actual estadio presenta limitaciones para jugadores y entrenadores, por lo que se ha improvisado un camerino de dos niveles con salón, cocina y oficinas. Pese a la situación provisional, algunos aficionados ven la experiencia como una oportunidad para disfrutar de béisbol de Grandes Ligas en un entorno más reducido.







