Toufiq Slimani
Los datos del informe de comercio exterior español correspondientes a enero y febrero de 2026 revelan que los intercambios comerciales entre África y España siguen estando por debajo del nivel que cabría esperar dada la proximidad geográfica y la intensidad de los vínculos históricos, políticos y económicos entre ambas partes. África continúa ocupando una posición limitada en el mapa comercial español en comparación con Europa, Asia y América.
Las exportaciones españolas hacia África alcanzaron apenas 3.344,8 millones de euros durante los dos primeros meses del año, lo que representa el 5,5% del total de las exportaciones españolas. Por su parte, las importaciones desde África se situaron en 5.032,0 millones de euros, equivalentes al 7,4% del total de las importaciones españolas. Estas cifras reflejan una presencia africana modesta en el comercio español, pese a la vecindad directa, la conexión mediterránea y atlántica, y la interdependencia humana y económica entre ambas orillas.
Según los datos analizados por el diario marroquí Mares30, en lengua española, España registró un déficit comercial con África de 1.687,2 millones de euros durante este periodo, lo que significa que importó más de lo que exportó a los mercados africanos. Esto resulta lógico si se tiene en cuenta que se trata de un único país europeo en relación con más de 50 países africanos, además de que no todos los países del continente africano mantienen relaciones comerciales significativas con España.
Asimismo, los datos muestran una caída interanual en ambos sentidos: las exportaciones españolas hacia África descendieron un 5,0%, mientras que las importaciones desde el continente cayeron aún más, un 14,6%. Esto indica una desaceleración en el ritmo de los intercambios entre ambas partes al inicio de 2026.
Al analizar la lista de los principales socios africanos de España, Marruecos ocupa claramente la primera posición como mayor socio africano en términos de volumen total de comercio. España exportó a Marruecos por valor de 1.816,3 millones de euros e importó 1.647,8 millones, alcanzando un volumen total de intercambios de 3.464,1 millones de euros en dos meses, con un superávit a favor de España de 168,4 millones. Esta cifra confirma que Marruecos sigue siendo el eje central del comercio español en África, tanto como mercado como en términos de cadenas de producción y conectividad logística.
En segunda posición se sitúa Argelia, con exportaciones españolas de 326,0 millones de euros frente a importaciones de 660,6 millones, lo que eleva el volumen total de intercambios a 986,6 millones de euros y genera un claro déficit a favor de Argelia de 334,7 millones.
La tercera posición corresponde a Nigeria, hacia donde España exportó apenas 64,2 millones de euros, pero de donde importó 695,2 millones, alcanzando un total de 759,4 millones de euros. Este desequilibrio refleja un fuerte déficit comercial a favor de Nigeria de 631,1 millones, vinculado principalmente al peso de las importaciones energéticas.
Egipto ocupa la cuarta posición entre los socios africanos de España en este periodo, con exportaciones españolas de 238,5 millones de euros frente a importaciones de 218,7 millones, lo que sitúa el volumen total en 457,2 millones de euros y genera un ligero superávit a favor de España de 19,8 millones.
En quinto lugar se encuentra Sudáfrica, con exportaciones españolas de 256,4 millones de euros e importaciones de 184,6 millones, lo que da un total de 441,0 millones de euros y un superávit a favor de España de 71,8 millones.
Estos datos ponen de manifiesto que la asociación comercial de España con África sigue estando altamente concentrada en un número reducido de países, encabezados claramente por Marruecos con una amplia diferencia respecto a los demás socios, seguido de Argelia, Nigeria, Egipto y Sudáfrica. También evidencian que el peso de África en el comercio español sigue siendo limitado en comparación con Europa, que concentra el 75,6% de las exportaciones españolas y el 58,0% de sus importaciones, o con Asia, que representa el 22,7% de las importaciones españolas.
Esto significa que el continente africano, a pesar de su proximidad geográfica y de la interrelación en ámbitos como la migración, la energía, la inversión y la seguridad, aún no se ha consolidado como un espacio comercial acorde a dicha cercanía y a estos vínculos.
A la luz de estos datos presentados por Mares30, resulta evidente que las relaciones entre España y África siguen estando muy por debajo de su potencial, y que los intercambios comerciales todavía no han alcanzado el nivel que permitirían la geografía, la historia y los intereses compartidos.
En consecuencia, África sigue siendo para España un mercado relativamente limitado en términos de peso comercial, aunque algunos países, en particular Marruecos, se consolidan como socios económicos clave e imprescindibles dentro de la ecuación africana de España.









