En una alocución pronunciada durante la ceremonia de presentación y puesta en marcha de las obras de construcción del complejo industrial de motores de aviones del grupo Safran, presidida, este lunes en Nouaceur, por Su Majestad el Rey Mohammed VI, McInnes afirmó que este complejo, que incluirá un centro de mantenimiento y una línea de montaje dedicados a los motores de aviones de nueva generación LEAP, es mucho más que una inversión industrial: refleja la importancia de Marruecos como país estratégico para el Grupo.
En este sentido, recordó el arraigo histórico de Safran en el Reino, con más de 25 años de presencia en suelo marroquí, y añadió que una decena de sitios se encuentran en el corazón de su dispositivo mundial de producción y contribuyen al rendimiento industrial del Grupo en actividades clave (mantenimiento de motores de aviones, cableado aeronáutico, góndolas de avión).
Añadió que Marruecos es un país en el que Safran sigue invirtiendo y desarrollándose, y consideró que “todo esto es posible porque el Grupo no produce en Marruecos, sino con Marruecos”.
McInees también afirmó que la presidencia de esta ceremonia por el soberano reviste “un profundo significado” para el Grupo Safran y testimonia no solo el interés que Su Majestad el Rey concede al desarrollo industrial del Reino, sino también el entorno de inversión ejemplar que el soberano no deja de promover a través de “una visión sabia, audaz y orientada hacia el futuro”.
Recordando la visita de Estado del presidente francés a Marruecos, que reafirmaba el fuerte vínculo entre ambos países, un vínculo económico e industrial, en particular, que había conducido a la firma de un protocolo de acuerdo para la creación de un nuevo taller de mantenimiento y reparación de motores LEAP del Grupo, reiteró la determinación de Safran de mantener este sólido vínculo con el Reino.
“Juntos, nos comprometemos con el desarrollo y la aceleración económica del sector aeronáutico marroquí”, aseguró.
En este sentido, McInnes se mostró encantado y honrado de que “hoy sea posible prolongar esta historia común entre Safran y Marruecos, al servicio de la excelencia aeronáutica y del desarrollo del Reino”.









