Khadija Dakni
El flujo migratorio hacia España registró un notable aumento en 2024, según el informe anual de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Basado en datos de Frontex y otras autoridades europeas, el informe señala que 63.970 inmigrantes irregulares llegaron a España entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2024, lo que representa un incremento del 37% en comparación con el año anterior.
Entre las principales nacionalidades de los inmigrantes llegados a España destacan los senegaleses, que representan el 20% del total, seguidos de los argelinos con un 16%. En cuanto a los migrantes procedentes del Magreb, unos 14.000 marroquíes cruzaron el Mediterráneo en busca de nuevas oportunidades en territorio español, según el diario La Razón.
La ruta del Atlántico fue la más utilizada en 2024, con 46.843 personas llegando a las Islas Canarias, lo que equivale al 73% del total de entradas al país. Por otro lado, 14.480 personas cruzaron el Mediterráneo, mientras que 2.647 ingresaron por pasos fronterizos terrestres. En la ruta mediterránea, los argelinos fueron la nacionalidad más representada, con un 59%, seguidos de los marroquíes.
El informe también destaca un aumento del 26% en las deportaciones desde Europa a Marruecos, con un total de 22.935 personas retornadas. Además, la migración irregular sigue cobrándose vidas: 466 personas fallecieron en el Mediterráneo, mientras que 1.086 perdieron la vida en su intento por llegar a Canarias.
Ante este panorama, la gestión de los flujos migratorios sigue siendo un desafío tanto para España como para los países de origen y tránsito. El refuerzo de la cooperación internacional y la búsqueda de soluciones sostenibles son clave para garantizar una migración más segura y ordenada, reduciendo los riesgos que enfrentan miles de personas en su intento por alcanzar Europa.









