Marrakech acogerá, del 18 al 20 de febrero, la 4ª Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial, un gran acontecimiento que reunirá a responsables, expertos, agentes económicos y representantes de organizaciones de la sociedad civil para encontrar soluciones a una emergencia que causa más de 1,19 millones de muertos cada año.
A través de esta conferencia, Marruecos, modelo regional en materia de gestión de riesgos viales, pretende promover soluciones innovadoras y una cooperación reforzada a escala internacional, indica la Agencia Nacional de Seguridad Vial (NARSA) en un comunicado, precisando que el Reino se distingue por su estrategia integrada que combina inversiones en infraestructuras modernizadas, refuerzo de la reglamentación y campañas de sensibilización a gran escala.
Estos esfuerzos, que se inscriben en los objetivos del Segundo Decenio para Seguridad Vial (2021-2030), ya han contribuido a reducir significativamente el número de accidentes mortales.
En la conferencia, el Reino compartirá sus buenas prácticas, centrándose en particular en la cooperación Sur-Sur para poner en común recursos y conocimientos técnicos, explica NARSA.
Esta conferencia se celebra en un contexto de grandes disparidades regionales. En África, la tasa de mortalidad en carretera puede alcanzar los 19 muertos por cada 100.000 habitantes, casi tres veces más que en Europa.
«La seguridad vial es una prioridad para las personas, el planeta y la prosperidad. Es la base de las oportunidades individuales y del desarrollo sostenible a escala mundial», subrayó el ministro de Transporte y Logística, Abdessamad Kayouh, citado en el comunicado.
«La Declaración de Marrakech llama a un cambio radical en los esfuerzos por reducir las muertes en carretera y garantizar una movilidad segura y sostenible para todos. Ninguna muerte en carretera es aceptable ni necesaria, y debemos redoblar nuestros esfuerzos para aplicar soluciones probadas», insistió.
Por su parte, Etienne Krug, director del Departamento de Determinantes Sociales de la Salud de la OMS, afirmó que «las muertes en carretera son evitables, y hacer que las carreteras sean seguras para todos está a nuestro alcance».
«Sabemos lo que hay que hacer, y esta conferencia es un claro llamamiento a la acción urgente. Los dirigentes asumen nuevos compromisos y presentan medidas para salvar más vidas, pero aún queda mucho por hacer», observó.
La innovación tecnológica también desempeñará un papel clave, explorando el potencial de los vehículos autónomos, la inteligencia artificial y los datos masivos para prevenir accidentes y mejorar la seguridad en las carreteras.
La sensibilización y la educación también ocuparán un lugar central en los debates, con iniciativas encaminadas a lograr cambios duraderos en los comportamientos mediante campañas de comunicación contundentes y la integración de la seguridad vial en los programas escolares.
El objetivo es movilizar a todos los agentes implicados para hacer de la seguridad vial una prioridad mundial compartida, según NARSA.









