El embajador, representante permanente del Reino de Marruecos ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, Omar Zniber, puso de relieve, el lunes en Ginebra, la experiencia marroquí en materia de política industrial y de atractivo para las inversiones, respaldada por una estabilidad política e institucional sólida.
Interviniendo en un panel en el marco de la 12.ª sesión de la Reunión Multianual de Expertos de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), dedicada a la inversión, la innovación y el emprendimiento al servicio del refuerzo de las capacidades productivas y del desarrollo sostenible, Zniber detalló las opciones estructurantes adoptadas por Marruecos en el curso de los últimos veinte años.
En el marco de este panel bajo el lema “Las inversiones internacionales en la era de las turbulencias: políticas industriales, sectores estratégicos y márgenes de maniobra para los países en desarrollo”, el embajador subrayó que la política industrial nacional se basa en primer lugar en un marco macroeconómico estable, caracterizado por la continuidad de las orientaciones económicas, una economía liberal regulada y una gestión presupuestaria controlada, que permitió mantener un nivel de endeudamiento en torno al 65 % del PIB, fuera del contexto excepcional de la pandemia.
El diplomático insistió en la importancia de un entorno propicio para la inversión y evocó un código de inversiones recientemente reformado y mecanismos institucionales que aseguran un acompañamiento al más alto nivel del Estado para los proyectos estructurantes.
También destacó el papel del sector financiero, citando en particular Casablanca como principal centro financiero en África, así como la contribución de la Bolsa de Casablanca a la transparencia y a la movilización de capitales.
Abordando los ejes operativos de esta estrategia, Zniber resaltó los avances de Marruecos en los “ sectores globales ”, en particular la automoción y la aeronáutica.
En este sentido, señaló que el Reino alcanzó una tasa de integración industrial del 75 % en el sector del automóvil, con un denso ecosistema de más de 250 empresas, especialmente en la región de Tánger, al tiempo que destacó la progresiva mejora de la calidad de la industria aeronáutica, que ahora se posiciona en segmentos de alto valor añadido, incluida la fabricación de componentes de motores.
El embajador también insistió en la importancia de la logística y de la posición geoestratégica de Marruecos, verdadero cruce entre Europa, África y el mundo árabe, respaldada por infraestructuras portuarias, aeroportuarias y redes viales de primer nivel.
En este marco, recalcó el papel estructurante de las energías renovables en el atractivo industrial del país, así como la estrategia de integración en las cadenas de valor mundiales mediante una política de apertura comercial ambiciosa, que incluye acuerdos de libre comercio con varios socios importantes.
Zniber no dejó de señalar los desafíos persistentes, en particular el déficit de integración regional en África del Norte, que ilustró mediante la debilidad de los intercambios comerciales y de la conectividad entre las grandes capitales de la región. Consideró que el refuerzo de los mercados regionales y el surgimiento de clases medias constituyen factores determinantes para apoyar la inversión industrial.
Proyectándose hacia el futuro, el diplomático abogó por la apropiación de las nuevas tecnologías, en particular la inteligencia artificial, y recordó a este respecto el éxito del salón GITEX Africa organizado recientemente en Marrakech, que reunió a decenas de miles de participantes procedentes de más de 130 países. También subrayó la necesidad de que los países africanos garanticen una gestión soberana de sus datos.
La 12.ª sesión de esta reunión de expertos de la UNCTAD, que se celebra en Ginebra los días 4 y 5 de mayo, se inscribe en el marco de los trabajos destinados a analizar la evolución de las inversiones internacionales en un contexto mundial marcado por incertidumbres económicas y geopolíticas crecientes.
Reúne a responsables gubernamentales, expertos y actores económicos en torno a las políticas industriales, los sectores estratégicos y las opciones ofrecidas a los países en desarrollo para reforzar sus capacidades productivas y alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible.
Los trabajos también estuvieron marcados por la elección de Alemania a la presidencia de la sesión y de Marruecos a la vicepresidencia.









