El presidente de la Cámara de Consejeros, Mohamed Ould Errachid, destacó, el miércoles en Rabat, el compromiso constante de la Cámara en situar la promoción de la cooperación y el diálogo parlamentario Sur-Sur, especialmente con la región de América Latina y el Caribe, «como una de nuestras principales prioridades y en el centro de nuestra acción diplomática parlamentaria».
En una alocución pronunciada durante una reunión con representantes del Parlamento de la Comunidad Andina, celebrada en la sede de la Cámara de Consejeros, Ould Errachid indicó que la acogida por parte de Marruecos de este encuentro «refleja la profundidad de la confianza mutua que nos une y nuestro firme compromiso, dentro de la Cámara de Consejeros, de reunir todas las condiciones necesarias para el éxito de este importante evento parlamentario, para que esté a la altura del estatus de su prestigiosa institución».
«Este compromiso también se inscribe en el marco de nuestra constante determinación de promover la cooperación y el diálogo parlamentario Sur-Sur, especialmente con América Latina y el Caribe», afirmó el presidente de la segunda Cámara.
Este encuentro ilustra la confianza depositada en Marruecos por los países miembros de la Comunidad Andina (Colombia, Perú, Chile, Bolivia y Ecuador), así como la solidez y credibilidad de las relaciones entre estos países y la Cámara de Consejeros, añadió, señalando que este evento constituye «una prueba adicional de nuestro compromiso serio y sincero de elevar las relaciones de amistad, fraternidad y asociación a un nivel superior».
En este sentido, Ould Errachid recordó que la Cámara de Consejeros acogió, hace tres meses, una sesión extraordinaria del Foro de Presidentes de los Poderes Legislativos de América Central y el Caribe (FOPREL), además de la celebración en Marruecos de la primera reunión de la Junta directiva del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) fuera de América Latina, así como la participación de la Cámara de Consejeros en los trabajos de la Asamblea General del Parlatino en Panamá y en la sesión ordinaria del FOPREL en Honduras.
Ould Errachid también evocó la firma de una declaración conjunta con todas las uniones parlamentarias regionales, en particular el Parlamento Andino, para la creación del Foro Parlamentario Marruecos-América Latina.
Asimismo, el presidente de la Cámara de Consejeros insistió en la importancia de aprovechar esta dinámica para fortalecer la cooperación multilateral, especialmente a través de la preparación del Foro de Diálogo Parlamentario Sur-Sur de los Senados y Consejos Equivalentes de África, el Mundo Árabe, América Latina y el Caribe, así como de la Cumbre AFROLAC, previstas para finales de abril de este año.
En ese contexto, destacó los fundamentos y las referencias que enmarcan la asociación distinguida entre la Cámara de Consejeros y el Parlamento Andino, así como otras instituciones similares en América Latina, señalando que las relaciones entre Marruecos y la región de América Latina y el Caribe, profundas y arraigadas en la historia, se basan en lazos humanos y desafíos comunes, debido a la pertenencia común a los países del Sur.
El lugar que ocupa el Reino, dijo, en los corazones de los pueblos andinos y en la región de América Latina en general «se manifiesta hoy principalmente a través del profundo respeto y el reconocimiento sincero que se rinde a Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios lo asista, en sus países, lo cual siempre hemos observado durante sus visitas y nuestras colaboraciones».
«A pesar de las dos décadas transcurridas desde la histórica visita de Su Majestad el Rey, que afectó a dos de los cinco países miembros de su organización amiga, seguimos dándonos cuenta de las perspectivas que abrió en favor de la consolidación de las relaciones de amistad y cooperación», subrayó.
Ould Errachid también mencionó la cuestión de la integridad territorial del Reino, que «es objeto de un consenso nacional y constituye una parte integral de la identidad marroquí, marcada por la defensa tenaz de la unidad territorial y la soberanía de Marruecos sobre todo su territorio».
En este sentido, precisó que no se trata únicamente de un conflicto artificial, «sino más bien de un intento de fragmentación del territorio nacional, basado en mitos y relatos ilusorios que buscan menoscabar la soberanía nacional, en desprecio de las realidades históricas, políticas, jurídicas y fácticas de nuestra causa nacional».









