20 junio 2026 / 02:55

La Casa del Periodismo

Marruecos, la belleza es tuya

Mares30- Tánger - julio 5, 2024

 

 

Santiago De Luca

 

No sé en qué sueño escuché tu llamada. O cuándo el niño que fui apoyó el oído en una calle de tierra del litoral argentino y escuchó a la distancia tus rumores. Yo te salí a buscar por voluntad propia, sin haber heredado ninguna de tus nostalgias. Fue una elección. Un llamado con ese lenguaje que prescinde de las palabras.

 

 

Hay un poema de Borges, A Islandia, al que le podríamos cambiar la última palabra con el nombre del país y expresaría la naturaleza inexplicable del rumbo que tuvieron mis pasos a lo largo de varios años: “solo el amor, el ignorante amor, Marruecos”.

 

 

Después, con el transcurrir de los días, brotaron en Marruecos amistades, complicidades y las múltiples delicadezas de El-Magreb Al-Aksa: los extensos diálogos sin tiempo, el cuscús, el té a la menta, la intimidad de los patios, el misterio de las medinas, el arte de aprender a vivir sin prisas y cultivar la elegancia de la derrota, los sonidos, los olores, la luz, que duele de tan hermosa, la maestría poética insuperable de la lengua árabe, la revelación súbita de los yenún, el canto de las mezquitas, en sol sumergiéndose en el mar, las voces del desierto, las conjuras literarias. Después, diferentes caminos, diferentes Sures, confluyeron en la ciudad de Tánger. Algo había en el aire que nos estaba esperando y que conectó con nosotros. Que otros se enorgullezcan de sus riquezas, la belleza es tuya.

 

 

Sin embargo, incluyendo todo lo que enumeré, y trascendiendo todo lo que enumeré, Marruecos fue el lugar donde pude encontrar metáforas que llevaba dentro de mí.

 

Santiago De Luca

Escritor argentino, coordinador del Espacio Argentino-Magrebí Jorge Luis Borges

 

Categorías : Cartas de Amor