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Marruecos manda un mensaje firme a la ultraderecha española: defensa del árabe, la identidad y los derechos de la comunidad marroquí

mares30 - diciembre 15, 2025

El Reino de Marruecos ha enviado un mensaje político claro y directo frente a los discursos y prácticas de la ultraderecha española a través de una pregunta parlamentaria escrita formulada por el consejero Khalid Es-Satte y de la respuesta oficial emitida por el Gobierno marroquí, en un contexto marcado por el aumento de actos y discursos hostiles contra la comunidad marroquí residente en España.

 

La iniciativa parlamentaria, dirigida a Nasser Bourita, ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, alerta sobre una serie de agresiones de carácter racista y discriminatorio sufridas por la diáspora marroquí en España, incluyendo ataques a mezquitas, campañas de odio en redes sociales, restricciones a prácticas religiosas y presiones ideológicas que cuestionan la presencia cultural y humana marroquí en la sociedad española.

 

En su respuesta, el Gobierno marroquí reafirma que la protección de los ciudadanos marroquíes en el extranjero constituye una prioridad constante de la acción diplomática del Reino, subrayando que Marruecos actúa de forma coordinada con las autoridades españolas, a nivel central y autonómico, para garantizar la seguridad, la dignidad y los derechos fundamentales de su comunidad, en coherencia con los compromisos internacionales en materia de derechos humanos y libertades religiosas.

 

El mensaje más contundente se concentra en el punto seis de la respuesta oficial, que marca una línea roja frente a los intentos de la ultraderecha de instrumentalizar la cuestión cultural y educativa. Marruecos deja claro que la enseñanza de la lengua árabe y de la cultura marroquí en España es un derecho legítimo, plenamente amparado por los acuerdos bilaterales y por los principios de diversidad cultural, y que no puede ser objeto de estigmatización ni de campañas políticas hostiles. El Gobierno marroquí recalca que estos programas educativos tienen como objetivo la integración positiva, la preservación de la identidad y la cohesión social, y no representan en ningún caso una amenaza para el orden público ni para los valores democráticos.

 

La respuesta oficial recuerda además que Marruecos participa activamente en mecanismos de diálogo institucional, diplomático y educativo con España, incluyendo la cooperación con ministerios, administraciones regionales y actores locales, para contrarrestar los discursos de odio y prevenir cualquier forma de discriminación contra los marroquíes, especialmente cuando estos discursos proceden de corrientes políticas extremistas.

 

Con este posicionamiento, Rabat envía una señal inequívoca a la ultraderecha española: Marruecos no aceptará que su comunidad sea utilizada como chivo expiatorio en debates internos, ni que se ataque su lengua, su cultura o su religión bajo pretextos ideológicos. El Reino reafirma así su papel como Estado protector de sus ciudadanos en el exterior y como socio que exige respeto mutuo, convivencia y responsabilidad política en las relaciones con España.

Categorías : Diplomacia Marruecos