A pesar de las claras diferencias políticas entre los países africanos, Marruecos logró reunir y unir a más de 33 parlamentos africanos ayer jueves en Rabat con motivo de la celebración del Segundo Foro de las Comisiones de Exteriores de los Parlamentos africanos. Los parlamentarios africanos participantes saludaron la iniciativa de realizar esta reunión en Rabat, que constituye una nueva etapa de coordinación, acción conjunta y consulta constructiva y productiva entre las instituciones legislativas africanos, según reza la Declaración Final.

Los parlamentarios africanos afirmaron su determinación de fortalecer las relaciones entre las Comisiones de Asuntos Exteriores de los parlamentos nacionales africanos y de coordinar sus esfuerzos y posiciones sobre las cuestiones que son de su competencia, respetando siempre la soberanía de cada país y las decisiones soberanas de cada parlamento nacional.

También han decidido aunar sus esfuerzos y coordinar sus posturas en los foros parlamentarios multilaterales, regionales, continentales e internacionales como parte de su defensa de las causas del continente, África, particularmente en favor de la justicia climática, la corrección de las percepciones sobre la migración en los países de acogida y la prevención de los riesgos y amenazas, en particular el terrorismo, los conflictos armados y el crimen organizado.

Además expresaron su profunda preocupación por los conflictos que asolan su continente y las tragedias humanas que de ellos se derivan, así como los costos económicos y geopolíticos que engendran, y siguiendo con gran preocupación el sufrimiento que padecen algunos países del continente debido al terrorismo ciego y al extremismo odioso y violento. Asimismo, afirmaron su solidaridad con los países que sufren conflictos, y condenaron enérgicamente todas las manifestaciones de terrorismo y violencia e insistieron en la necesidad de adherir a la solución pacífica de los conflictos y a su prevención.

Llamaron a una nueva conciencia africana sobre los peligros del separatismo y sobre la injerencia en los asuntos internos de los Estados y sobre la integridad territorial y la soberanía de los Estados. También recordaron que la unidad y la integridad territorial de los Estados constituyen la piedra angular de las relaciones internacionales, del derecho internacional y de un orden internacional justo.

Los parlamentarios africanos afirmaron su rechazo y condena categóricos a todas las manifestaciones del separatismo, a sus instigadores y a sus autores.









