Las relaciones entre Rabat y Washington constituyen un «pilar» de la política exterior de los Estados Unidos de América en la región, en África y mucho más allá, afirmó Michael Doran, director del Centro para la Paz y la Seguridad en Oriente Medio, dependiente del think tank estadounidense Hudson Institute.
«En el norte de África, pero también en toda África e incluso más allá, las relaciones entre Marruecos y Estados Unidos constituyen un pilar de la política exterior de los Estados Unidos de América», declaró Doran en una entrevista con MAP-Washington con motivo de la celebración de la gloriosa Fiesta del Trono.
En un momento en que el mundo está experimentando grandes transformaciones, el presidente Donald Trump «busca alianzas con aliados fiables con los que mantenemos relaciones desde hace mucho tiempo», como Marruecos, «que Estados Unidos considera un remanso de estabilidad y moderación», subrayó Doran.
Este gran conocedor de la región, que fue director del Consejo de Seguridad Nacional, citó, a este respecto, «los notables esfuerzos de Marruecos en la lucha contra el extremismo y la promoción de la tolerancia religiosa, así como en los ámbitos de la seguridad, la lucha contra el terrorismo y el desarrollo económico».
«Estoy convencido de que, en todos estos ámbitos, Estados Unidos recurrirá a Marruecos por su liderazgo», señaló el antiguo subsecretario del Departamento de Defensa.
En este contexto, Doran consideró «absolutamente indispensable» el papel de Marruecos, bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, en la promoción de un islam moderado a través de las diferentes instituciones creadas en el Reino con este fin.
Centrándose en los esfuerzos de codesarrollo que Marruecos no cesa de desplegar en relación con su profundidad africana, Doran elogió la Iniciativa Atlántica lanzada por el Soberano para facilitar a los países del Sahel el acceso al océano Atlántico.
Esta iniciativa refleja el compromiso de Marruecos, bajo la clarividente dirección de Su Majestad el Rey, de afrontar el reto de la falta de desarrollo económico en el continente, que favorece la proliferación de la violencia y el extremismo, subrayó Doran.
En el momento en que Marruecos celebra el 26º aniversario del acceso de Su Majestad el Rey al Trono de Sus gloriosos antepasados, es importante señalar, dijo, que el Reino es un «socio fiable de los Estados Unidos en la estabilización de la región».
«Es un país que, con discreción y eficacia, ha implementado reformas audaces en favor del pluralismo y la comprensión interconfesional», concluyó.









