Desde la ciudad saharaui de El Aaiún, en un ambiente nacional que refleja los importantes logros alcanzados en materia de integridad territorial del Reino y de desarrollo en la región, Mohamed Ould Errachid, miembro del Comité Ejecutivo del Partido del Istiqlal, afirmó que Marruecos vive hoy una etapa decisiva en el curso de la cuestión del Sáhara, subrayando que el expediente de la unidad territorial ha entrado en su fase de resolución final bajo soberanía marroquí, y que la historia, como señaló, “no se equivoca jamás, porque los desenlaces finales siempre favorecen a quien posee el derecho y la legitimidad”.

Estas declaraciones se produjeron durante el discurso pronunciado con motivo de la conmemoración del 82.º aniversario de la presentación del Documento de la Reivindicación de la Independencia, el 11 de enero de 1944, en un multitudinario acto organizado por militantes del Partido del Istiqlal en la región de El Aaiún-Saguia el Hamra, bajo el lema “Un Marruecos en ascenso con la voluntad de una juventud prometedora”.

Mohamed Ould Errachid inició su intervención destacando el profundo simbolismo de esta efeméride nacional, que consideró no como una simple estación histórica pasajera, sino como un momento crucial en la evolución de la conciencia nacional, cuando la lucha pasó de la lógica de las reivindicaciones graduales a la afirmación del derecho y de la voluntad de liberación, proceso que culminó con la cristalización de un partido nacional que lleva un nombre querido para todos los marroquíes, el Partido del Istiqlal, fruto de un largo recorrido de militancia marcado por grandes sacrificios, paciencia y firmeza.

En este contexto, Ould Errachid subrayó que la evocación de la memoria del 11 de enero no puede disociarse de la coyuntura histórica que vive Marruecos en la actualidad, recordando el discurso real en el que Su Majestad el Rey Mohammed VI abrió con la aleya “Ciertamente, te hemos concedido una victoria manifiesta”, y el anuncio del 31 de octubre como fiesta nacional bajo la denominación de “Fiesta de la Unidad”, tras la decisión histórica del Consejo de Seguridad, considerando este hecho como un reconocimiento internacional y de las Naciones Unidas de la integridad territorial del Reino y una victoria de su legitimidad histórica y de sus opciones soberanas.
Mohamed Ould Errachid señaló que este momento constituyó una ocasión de homenaje a las almas de los mártires de la causa nacional y de evocación de los sacrificios de los habitantes del Sáhara marroquí y de su sólida cohesión en torno al Trono Alauí, quienes han sido siempre, en sus palabras, los guardianes fieles de la unidad territorial y el apoyo leal en la batalla de la construcción y la defensa, junto a los logros y el desarrollo territorial consolidado a lo largo de cinco décadas de resistencia, perseverancia y trabajo acumulado.

Desde el corazón de El Aaiún-Saguia el Hamra, el miembro del Comité Ejecutivo del Partido del Istiqlal reiteró que Marruecos ha entrado en la fase del desenlace final, la fase de consolidación definitiva del expediente de la integridad territorial y de culminación del proceso de cierre del conflicto artificial, en el marco de la iniciativa marroquí de autonomía bajo soberanía marroquí, precisando que esta posición no responde a una reacción emocional ni a una coyuntura pasajera, sino a una lectura rigurosa de un recorrido histórico acumulativo regido por la lógica de la historia y por la primacía del derecho y la legitimidad.

En este sentido, Mohamed Ould Errachid lanzó un llamamiento claro a las personas retenidas en los campamentos de Tinduf, instándolas a aprovechar este momento histórico, regresar a la patria y sumarse a un proceso nacional integrador que abre horizontes de participación para todos, contribuyendo de manera efectiva a la construcción de un Marruecos unido y fuerte.
El político saharaui insistió en que el proyecto de autonomía se basa, en su esencia, en un principio claro e inequívoco: hay espacio para todos y este proceso no excluye a nadie, sino que se fundamenta en la implicación de todas las componentes y de todos aquellos que deseen formar parte de la construcción, participando activamente en la gestión de los asuntos públicos y locales dentro de instituciones elegidas y responsables, en el marco de la unidad nacional y de la plena soberanía del Reino de Marruecos.

Mohamed Ould Errachid concluyó el apartado relativo a la cuestión del Sáhara reiterando la fidelidad a los valores eternos del 11 de enero, al mensaje del Partido del Istiqlal y al lema que resume el recorrido de la lucha nacional: “Ciudadanos libres en una patria libre”, afirmando que la batalla de hoy, como la de ayer, es una batalla de conciencia, compromiso y firmeza, liderada por una conducción sabia y forjada por un pueblo unido en torno a sus constantes nacionales.









