19 junio 2026 / 21:27

La Casa del Periodismo

Mujeres saharauis: pilares del desarrollo y la identidad marroquí

mares30 - septiembre 18, 2025

Safia ABAHAJ*

Como saharaui, llevo en mi memoria la fuerza, la resiliencia y la hospitalidad que forman parte de la herencia de mi pueblo. He visto cómo las mujeres de mi tierra han sabido conjugar tradición y modernidad, cultura y progreso, raíces y patriotismo. Hablar de las mujeres saharauis es hablar de Marruecos: de su diversidad, de su riqueza cultural y de un compromiso profundo con la unidad nacional.


A lo largo de las últimas décadas, mujeres excepcionales han marcado caminos en política, sociedad civil, cultura, educación y economía. Ellas son el reflejo de un Sáhara marroquí vivo, dinámico y plenamente integrado en el proyecto nacional impulsado por Su Majestad el Rey Mohammed VI.

 

Guardianas de la cultura y la identidad

 

Las mujeres saharauis han sido, desde siempre, transmisoras de la cultura hassaní, patrimonio inmaterial reconocido por la UNESCO. A través de la poesía, el canto, la artesanía y la tradición oral, han conservado una herencia que constituye un pilar de la identidad marroquí.

 

En ciudades como El Aaiún, Dajla o Smara, asociaciones femeninas trabajan por la promoción del arte textil y la música hassaní, haciendo de la cultura un motor de orgullo y de desarrollo local.

 

Liderazgo social y político

 

La participación de la mujer saharaui en la vida pública marroquí no es anecdótica, sino estructural. Desde la Marcha Verde, muchas han ocupado espacios de representación y de decisión, defendiendo la integración de las provincias del sur en los planes de desarrollo.

 

Ejemplos concretos lo ilustran con fuerza:

 

Mbarka Bouaida (Guelmim-Oued Noun) fue ministra delegada de Asuntos Exteriores y, en 2019, se convirtió en la primera mujer elegida presidenta de una región en Marruecos. Su trayectoria simboliza el liderazgo femenino en las instituciones y la capacidad de la mujer saharaui de asumir responsabilidades estratégicas a escala nacional.

 

Aziza Chagaf (Dajla-Oued Ed-Dahab), diputada y representante de Marruecos en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, defiende con convicción la marroquinidad del Sáhara en escenarios internacionales, llevando la voz de las provincias del sur más allá de nuestras fronteras.

 

Fatma Lehbib Lahcen (Seida) (Laayoune-Sakia El Hamra) ejerce como vicepresidenta del Consejo Regional de su región, participando activamente en la promoción de acuerdos internacionales que benefician a la economía local y refuerzan el vínculo entre Marruecos y la Unión Europea.

 

Estas trayectorias muestran que las mujeres saharauis no solo son participantes, sino auténticas protagonistas de la vida política y regional.

 

Sociedad civil, deporte y turismo

 

En paralelo a la política, el dinamismo saharaui se refleja en la sociedad civil y en el deporte.

Un ejemplo inspirador es Laila Ouachi, empresaria y cofundadora del raid solidario femenino “Sahraouiya” en Dajla. Este evento internacional proyecta la ciudad como polo turístico y deportivo, pero también canaliza fondos hacia causas sociales. Ouachi encarna la fusión entre espíritu emprendedor, compromiso solidario y defensa del papel de la mujer en el desarrollo de las provincias del sur.

 

Economía y cooperativismo

 

El emprendimiento femenino saharaui es un motor de autonomía y desarrollo sostenible.

En El Aaiún y Smara, cooperativas como Laayoun Li Tanmyat El Aachab Tebiya o Arnan reúnen a mujeres que transforman plantas aromáticas en productos cosméticos y medicinales. Estas iniciativas no solo generan ingresos, sino que también consolidan el rol de la mujer saharaui como actora clave en la diversificación de la economía local y en la valorización de los recursos naturales.

 

Educación y formación de nuevas generaciones

 

La mujer saharaui ha sido, y sigue siendo, educadora y formadora de ciudadanos comprometidos. Muchas ejercen como profesoras, investigadoras y directoras de centros educativos en las provincias del sur, contribuyendo a mejorar la escolarización de niñas y adolescentes y a preparar a nuevas generaciones que sueñan con un Marruecos unido y próspero.

 

Símbolo de resiliencia y cohesión nacional

Como saharaui, me enorgullece decir que nuestras mujeres son un puente entre tradición y modernidad. Su patriotismo, su labor en la vida pública y su esfuerzo por transmitir valores de hospitalidad y solidaridad son pilares de la cohesión social del Reino.

 

Su ejemplo nos recuerda que el Sáhara marroquí no es solo un territorio, sino un corazón que late con fuerza en el seno de Marruecos, y que gran parte de esa energía vital proviene de sus mujeres.

 

Conclusión

Las mujeres saharauis son hoy referentes indiscutibles en la construcción del Marruecos moderno. Desde la política hasta el deporte, desde la economía cooperativa hasta la cultura, han demostrado que tradición, modernidad y patriotismo pueden ir de la mano.

 

Al hablar de ellas, no lo hago como mera observadora, sino como mujer saharaui que ha visto de cerca su fuerza y su compromiso. Su ejemplo me inspira a seguir aportando, desde mi lugar, al mismo proyecto nacional: un Marruecos unido, inclusivo y en constante progreso.


Investigadora saharaui*

Categorías : Opinión