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La Casa del Periodismo

Ninoska Peñaranda, escritora chilena, a Mares30: Las relaciones culturales entre Marruecos y América Latina son  bastante dinámicas en los últimos años 

Mares 30 - septiembre 7, 2024

Mares30 – Rabat

 

Entrevistada por Mohamed Charbi 

 

Ninoska Peñaranda Tapia nació el 16 de agosto de 1960 en Arica, en el norte de Chile, en el seno de una familia de gran tradición literaria. Estudió en la escuela Modelo desde 1966- 1979 en Arica. Realizó estudios de pedagogía en Lenguaje en la Universidad de Tarapacá y también estudió derecho en la Universidad Arturo Prat en Iquique. 

 

Vivió cinco años en Estados Unidos y dos años en Japón. En su continua búsqueda de proyectos existenciales, ha conocido América y casi todos sus países. 

 

En la actualidad reside hace 29 años en la ciudad de Iquique. Su currículo está centrado en lo estético, que le ha permitido convertirse en frecuente participante de eventos con resultados halagüeños: primer lugar en “Concurso de la I. Municipalidad de Arica (1973), en el nonagésimo noveno aniversario del Combate Naval de Iquique, con su “Carta de un niño chileno al Capitán Arturo Prat”; en Primer Festival de la Poesía Adolescente de la I. Municipalidad de Arica (Segundo lugar). 

 

 

En 1979, creó y dirigió el programa de Radio Nacional de Chile “Panorama Educativo”. En 1980, obtuvo el tercer lugar en el Concurso Poético del Centenario de la ciudad de Arica, organizado por la Universidad de Chile sede Arica; y entre los años 1989- 1991 presentó una docena de exposiciones con poemas de su autoría en el Campus Saucache de la Universidad de Tarapacá (Arica).

 

Ninoska Peñaranda es autora de varias obras poéticas: Poemata Nubila en el año 2010, Tellus Terra en el año 2012, Aposentos del Humano Fuego en 2014, Tamarugo Alma del Desierto en 2017, Es que me miro en 2024.

 

En 2023, publicó su novela Dragones Inmigrantes en la Frontera.

 

En esta entrevista concedida al diario Mares30, la escritora chilena Ninoska Peñaranda Tapia habla sobre su trayectoria como poeta y como creadora de novelas, el estado actual de la literatura chilena en particular y el de la literatura latinoamericana en general, y sobre la literatura marroquí y africana.

 

En la misma entrevista, la poeta y novelista chilena habla sobre la imagen de Marruecos en la literatura chilena, analiza el estado actual de las relaciones culturales entre Marruecos y América Latina, y destaca el papel de la prensa marroquí en español en el reforzamiento de las relaciones entre Marruecos y América Latina, entre otros temas de sumo interés.

 

– Háblenos de su trayectoria como poeta y como creadora de novelas

 

Mi trayectoria literaria efectivamente se inició como poeta hace algunas décadas, en que paulatinamente me fui dando cuenta que mi visión del mundo no se acomodaba a las categorías de pensamiento comúnmente aceptadas, al menos en Occidente. Desde ese extremo de la realidad, comencé a vislumbrar un mundo no estructurado en el que los muertos y los mendigos tienen cabida y en el que los sueños y las intuiciones inmediatas –no razonadas- dominaban el horizonte. 

 

Así publiqué mis primeras obras poéticas, Poemata Nubila en el año 2010, Tellus Terra en el año 2012, Aposentos del Humano Fuego en 2014, Tamarugo Alma del Desierto en 2017, Es que me miro en 2024 y posteriormente mi única novela Dragones Inmigrantes en la Frontera en 2023.

 

– ¿Qué es lo que caracteriza más sus obras poéticas y novelísticas?

 

Una búsqueda permanente de la comprensión del misterio del Universo, en el que siempre he visto al ser humano como desprovisto de las herramientas para desenvolverse en la realidad mientras sólo se contente con depender de la razón, debiendo buscar su derrotero entonces en otros lugares. 

 

Y es en esos otros lugares ignotos donde he desarrollado mi labor poética y novelística, con la compañía permanente e insustituible del recuerdo infinito que tengo de mi madre, ausencia que jamás he logrado reemplazar con ningún hecho o suceso de esta realidad ni menos con objeto o persona alguna; sólo en los ojos de mi madre encontré, en alguna ocasión, las pocas respuestas con que intento sobrevivir.

 

– En su novela de corte fantástico Dragones inmigrantes en la frontera, publicada en 2023, usted hace alusión al tema de la inmigración. ¿Cómo es tratado el tema migratorio en esta novela?

 

El tema migratorio es tratado desde un punto de vista metafísico, dado que es presentado en un ámbito de distintos planos espacio-temporales, en los que se recuerda que las migraciones han existido desde los inicios de la sociabilidad de los seres humanos, incluidos los primeros pueblos y civilizaciones conocidas, como los de Mesopotamia y Medio Oriente, siendo así los migrantes un tema no de actualidad, sino permanente en la historia de la Humanidad. 

 

En el marco anterior, en la novela aparece el concepto del migrante como una figura desplazada pero nunca derrotada, y que jamás abandona sus ansias de vivir y de buscar nuevas oportunidades en otros mundos. 

 

– ¿Cómo evalúa el estado actual de la literatura chilena en particular y el de la literatura latinoamericana en general? 

 

La literatura chilena y latinoamericana gozan de un panorama vibrante y dinámico marcado por una constante exploración y experimentación de  nuevas voces, géneros y estilos que reflejan sin ninguna duda la complejidad y diversidad de las sociedades actuales.

 

La literatura contemporánea  está experimentando una renovación significativa con la aparición de escritores jóvenes que abordan temas como la identidad de género, la migración, la memoria histórica y los derechos humanos. 

 

Autores como Alejandro Zambra, Nona Fernández, Paulina Flores y Alia Trabucco Zerán, entre otros, han ganado reconocimiento internacional con obras que desafían las narrativas tradicionales y exploran nuevas formas de expresión literaria.

 

Existe un notable interés en revisitar y reinterpretar el pasado reciente de Chile, especialmente en relación con los años de la dictadura militar (1973- 1990) y sus secuelas. 

 

Esta tendencia se refleja en obras que examinan la memoria, la resistencia y las consecuencias sociales y psicológicas de ese período, muchas veces utilizando técnicas narrativas como el realismo mágico o la autoficción y el relato fantástico.

 

En la literatura chilena actual hay una fuerte presencia de autoras feministas que abordan temas de género, violencia, y derechos de las mujeres, como es el caso de Diamela Eltit, Nona Fernández y Lina Meruane, y debemos nombrar también a Gabriela Mistral que se adelantó a su época. 

 

Estas escritoras no solo han contribuido a enriquecer la literatura chilena, sino que también han impulsado un diálogo más amplio sobre los roles de género y las estructuras de poder en la sociedad chilena.

 

En términos formales, la literatura chilena está experimentando  nuevas estructuras narrativas, formas híbridas y el uso de complejidades del mundo contemporáneo. 

 

Aunque enfrenta desafíos como la distribución limitada y las barreras de acceso a los mercados internacionales, su impacto global sigue en aumento, consolidándose como una de las literaturas más vibrantes e importantes del mundo actual.

 

Por otro lado, Chile hereda un sitial único en la región, aunque debe compararse en su propia historia con figuras demasiado elevadas como Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Nicanor Parra, Vicente Huidobro, Raúl Zurita y Roberto Bolaño, justamente comparaciones con las que toda época futura estará en deuda.

 

La literatura latinoamericana actual vive una situación similar, dada la no existencia de “sucesores” de lumbreras como Borges, García Márquez, Juan Rulfo o Vargas Llosa, éste en sus primeras entregas. 

 

La comprensión y asimilación de los elementos postmodernistas actuales tal vez sean más fáciles de desarrollar por sociedades más avanzadas como la europea y norteamericana, lo cual bajo ningún prisma significa una mejor calidad de vida. 

 

Así, claramente los países y naciones con más carencias económicas (como Latinoamérica) son los que más acuden subliminalmente al arte y a la literatura como modos de vida humanizándolos, según mi opinión.

 

– ¿Cree que la literatura tiene esa capacidad de unir y acercar a los pueblos del mundo? ¿Cómo?

 

Sin duda alguna. El arte y la buena literatura en especial tienen la capacidad de construir mundos y realidades mejores que las que nos toca enfrentar cotidianamente, abriéndole la puerta al afortunado lector al mundo de sus sueños y de sus deseos, generalmente esquivos en su propio quehacer en el mundo. 

 

De esta manera, la literatura permite a los lectores sumergirse en experiencias ajenas, entender perspectivas diferentes, lo que fomenta la empatía al leer sobre las vivencias, luchas, alegrías y desafíos de personas de otras culturas; además, puede romper prejuicios, disminuir la desconfianza y crear conexiones emocionales entre individuos de distintos lugares del mundo.

 

En la misma dirección anterior, a través de la literatura se puede acceder a una amplia diversidad de tradiciones, valores y visiones del mundo. Autores de diferentes partes del planeta comparten sus historias, mitos, costumbres y contextos históricos, enriqueciendo el conocimiento mutuo entre culturas, lo que conduce a un diálogo más constructivo.

 

– ¿Qué saben los escritores e intelectuales chilenos sobre la literatura marroquí en particular y la literatura africana en general?

 

Creo que va a depender de la percepción y el grado de conocimiento de los escritores e intelectuales sobre la literatura marroquí y africana, lo que irá variando considerablemente de acuerdo al campo a que se dediquen y a su interés, investigación y exposición a esta literatura.

 

Personalmente, sólo conozco dos referencias de escritores marroquíes o que se les conoce por ello: el primero es el gran escritor avecindado en Tánger, Paul Bowles, autor de la novela El cielo protector, quizás uno de los mejores libros que leí en mi vida. 

 

El otro es Alain Badiou, nacido en Rabat y quien ha sido en las últimas décadas considerado uno de los mayores filósofos del mundo. 

 

Por otra parte, la literatura marroquí, escrita tanto en árabe como en francés y en lenguas bereberes, ha recibido poca atención por parte de los círculos literarios chilenos.

 

Las obras de autores marroquíes como Tahar Ben Jelloun, Leila Abouzeid y Driss Chraibi no son muy conocidas en Chile, aunque algunos estudiosos e intelectuales interesados en la literatura postcolonial o en estudios del mundo árabe podrían estar familiarizados con sus escritos.

 

Con respecto a la literatura africana, especialmente aquella escrita en inglés y francés, ha ganado cierta visibilidad entre los círculos intelectuales chilenos. Escritores como Chinua Achebe, Wole Soyinka, Chimamanda Ngozi Adichie han sido traducidos al español y algunos de sus libros han sido estudiados en ciertas universidades. 

 

Sin embargo, este conocimiento aún es limitado y depende en gran medida de la disponibilidad de traducciones y del interés individual de los académicos o lectores chilenos en las culturas africanas.

 

– ¿Cómo es la imagen de Marruecos en la literatura chilena?

 

La imagen de Marruecos en la literatura chilena es poco frecuente, pero cuando aparece, suele estar envuelta en un aura de exotismo, misterio y fascinación por lo desconocido.

 

Marruecos, como parte del Magreb y el mundo árabe, se presenta en ocasiones como un escenario de misterio y aventuras, con sus mercados originarios, calles laberínticas que se han fundido en Occidente, donde el Oriente se ve como un espacio lleno de contrastes, colores vibrantes, costumbres diferentes y una espiritualidad única.

 

En algunas obras, Marruecos se explora también como un punto de encuentro de culturas. La convivencia de comunidades musulmanas, bereberes y europeas, especialmente en ciudades como Tánger o Casablanca, puede ser reflejada como un espacio de diversidad cultural y social. 

 

En el contexto histórico, Marruecos aparece como un lugar de historia compleja y dinámica, marcada por la colonización europea (francesa y española) y la lucha por la independencia. 

 

Este contexto puede ser utilizado para reflexionar sobre los paralelismos entre las historias de resistencia en Latinoamérica y el norte de África y que sirven de inspiración a poetas y escritores de todo el mundo, en especial a algunos autores chilenos que han viajado a Marruecos, quienes han utilizado su experiencia para reflexionar sobre la identidad, la alteridad y la globalización; de esa manera, sus narrativas de viaje permiten explorar cómo un chileno percibe y se adapta a un mundo diferente al suyo, llevando a comparaciones culturales y descubrimientos personales.

 

– ¿Cómo analiza el estado actual de las relaciones culturales entre Marruecos y Chile?

 

Las relaciones culturales entre Marruecos y América Latina han sido bastantes dinámicas en los últimos años, con esfuerzos significativos por fortalecer los lazos a través de intercambios culturales, educativos y artísticos, promoviendo festivales de cine, exposiciones de arte y conciertos que presentan a artistas de ambos lados. Por ejemplo, Marruecos ha participado en festivales de cine latinoamericanos y ha acogido eventos culturales que celebran la música, la danza y las artes visuales de América Latina.

 

La cooperación educativa es otro pilar importante en las relaciones entre Marruecos y América Latina. Universidades y centros de investigación de ambos lados han firmado acuerdos para promover el intercambio de estudiantes, investigadores y profesores. 

 

Marruecos, por su parte, ofrece becas a estudiantes latinoamericanos para estudiar en sus instituciones y algunas universidades en América Latina han mostrado interés en abrir sus puertas a estudiantes marroquíes.

 

Marruecos ha utilizado la diplomacia cultural como herramienta clave para fortalecer relaciones con América Latina. Las embajadas de Marruecos en países latinoamericanos y viceversa han organizado eventos para celebrar las culturas de cada región, como semanas culturales, exposiciones de arte, y seminarios sobre temas comunes. 

 

Sin embargo, a pesar de los avances, hay desafíos que podrían limitar estas relaciones, como las barreras idiomáticas, la distancia geográfica y las diferencias políticas, sin embargo, el interés en promover la cooperación Sur- Sur y la multiculturalidad y los encuentros improbables en los seres humanos ofrecen oportunidades para profundizar lazos futuros.  

 

– ¿Cómo ve el papel de la prensa marroquí en español -como por ejemplo el diario Mares30- en lo que se refiere al reforzamiento de las relaciones entre Marruecos y América Latina?

 

Medios como “Mares30” desempeñan un papel significativo en el fortalecimiento de las relaciones entre Marruecos y América Latina al actuar como un puente comunicativo y cultural entre estas regiones.

 

Revisando el periódico mencionado en su oferta electrónica, hay que destacar la fuerza y buena intención que muestra en sus informaciones y en su presentación (en Quiénes Somos), pero lo que más aprecio es el hecho concreto de haber iniciado vuestra empresa justamente en un nicho donde no existía la divulgación en idioma castellano de las relaciones entre Marruecos y los países de habla hispana. 

 

Uno puede querer llevar a cabo una buena idea (y este periódico lo es) pero otra cosa –y un gran mérito- es realmente hacerlo y darle vida.

 

– ¿Qué mensajes quiere transmitir a los lectores marroquíes y chilenos?

 

Invitar a ambos pueblos a participar en un diálogo continuo, reconociendo y celebrando tanto similitudes como las diferencias en sus tradiciones culturales, historias y modos de vida, en un mundo que se enriquece  en experiencia, inclusividad, humanidad y el respeto mutuo entre ambos países.

 

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