El renacimiento y la refundación del Museo Sidi Mohammed Ben Abdallah consolidarán y ampliarán el tejido de infraestructuras culturales y artísticas que están en el corazón de la dinámica económica y social que vive Esauira, declaró el lunes en Rabat André Azoulay, presidente fundador de la Asociación Esauira Mogador.
Al intervenir junto al ministro de Juventud, Cultura y Comunicación, Mohamed Mehdi Bensaid, al presidente de la Fundación Nacional de Museos, Mehdi Qotbi, y al presidente del Consejo Comunal de Esauira, Tarik Ottmani, Azoulay se felicitó por la asociación que reúne ahora a estas tres instituciones para «dar una nueva juventud a este Museo que durante mucho tiempo fue la institución cultural de referencia de la ciudad, antes de no ser más que la sombra de sí mismo y de su glorioso pasado».
La escuela de Artes Plásticas de Esauira «prospera en Marruecos y en el mundo», subrayó el Azoulay, insistiendo en la «legitimidad y la urgencia de dar una dirección, un espacio y una casa común a los pintores, escultores y fotógrafos que han dado cuerpo y realidad a la muy rica creatividad que caracteriza la singularidad de la escuela de artes plásticas de Esauira».
Una escuela «que desde hace tiempo ha entrado en los grandes museos occidentales de arte contemporáneo y en las colecciones de aficionados y profesionales mecenas privados», añadió Azoulay, recordando la experiencia más que concluyente de los espacios de Esauira «memoriales o de exposición que se multiplican y que hoy conocen un éxito que no se desmiente».
«Bayt Dakira, inaugurada en Esauira por SM el Rey Mohammed VI el 15 de enero de 2020, es la demostración más elocuente y espectacular, con 97.500 visitantes en 2024 y algo más de 120.000 en 2025», concluyó Azoulay, recordando «el arraigo voluntarista de la dinámica de Esauira en una síntesis que tiene el talento de sumar la universalidad de las riquezas de nuestro patrimonio, la diversidad de nuestras culturas y el inmenso potencial de nuestras artes creativas, nunca retrasadas frente a una mutación, e incluso a una revolución tecnológica de los mercados y de las escenas mundiales de la Cultura y las Artes».









