El embajador, representante permanente de Marruecos ante la ONU y las Organizaciones Internacionales en Ginebra, Omar Zniber, reafirmó el lunes en Ginebra el liderazgo y la solidaridad de Marruecos en la promoción de una gobernanza migratoria humana y digna.
La decisión de Marruecos de ser el primer contribuyente al Fondo para la Resiliencia se inscribe en un compromiso de larga data y evolutivo hacia la cooperación internacional en materia de migración y protección, subrayó Zniber durante una mesa redonda con motivo del lanzamiento del Llamamiento Mundial 2026 de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Recordando la acogida y aprobación por el Reino del Pacto Mundial para la Migración en Marrakech (2018) y su papel como primer presidente del grupo de «países campeones», resaltó que el Reino «reafirmó muy pronto su voluntad de ofrecer liderazgo y solidaridad en materia de gobernanza migratoria».
«Creemos en el diálogo intercontinental a través del Proceso de Rabat, que vincula las prioridades europeas y africanas en materia de gestión migratoria, así como en un enfoque basado en las comunidades locales, respaldado por una sociedad civil dinámica que incluya una participación significativa de los migrantes», agregó el embajador.
Según Zniber, este compromiso «no es simplemente retórico, sino que refleja una orientación estratégica», ya que Marruecos considera la migración ante todo como «una oportunidad, un vector de desarrollo y una responsabilidad humanitaria». «Nuestro apoyo a la OIM, en particular a los programas de terreno en favor de los medios de subsistencia, la integración y la protección, emana de esta convicción», aseguró.
Para el embajador, la importancia de esta asociación se ve reforzada por los datos recientes del Alto Comisionado para el Plan (HCP) que muestran un fuerte aumento en el número de residentes extranjeros en Marruecos, reforzando su papel como país de instalación, tránsito y oportunidades para los migrantes.









