La Fundación Casa de Marruecos en París acoge hasta el 16 de junio la exposición fotográfica «Los Guardianes del Silencio», que ofrece una inmersión visual en el corazón de Imilchil a través de las miradas cruzadas de los fotógrafos marroquíes Noureddine El Magouri y Zakaria Mtilk.
La exposición, inaugurada el jueves por la noche en presencia de numerosas personalidades y aficionados al arte, reúne veinte fotografías en blanco y negro que rinden homenaje «a la dignidad, la resiliencia y la belleza discreta» de las poblaciones de Imilchil. Los fotógrafos, ambos originarios de Essaouira, quisieron documentar la vida cotidiana durante la temporada invernal, lejos del bullicio del célebre moussem de esta localidad enclavada a 2.200 metros de altitud en el corazón de las montañas del Alto Atlas oriental.
Las obras expuestas, fruto de un viaje realizado a esta zona montañosa en febrero de 2025, ponen de relieve distintas figuras de la sociedad local -mujeres, hombres, niños y jóvenes- captadas en su vida diaria con «un enfoque humanista e intimista». El blanco y negro se presenta como una elección estética deliberada de ambos artistas, reforzando la fuerza emocional de los retratos y de las escenas de vida.
«Hemos querido pasar tiempo con los habitantes, vivir su día a día y comprender su manera de ser», declaró Noureddine El Magouri a la MAP. A su juicio, el título de la exposición, «Los Guardianes del Silencio», hace referencia a «un silencio cargado de dignidad, tradiciones y generosidad».
«Cuando se pasa tiempo con ellos, hay pocas palabras, pero en ese silencio existe todo un lenguaje y toda una historia», subrayó, precisando que las imágenes expuestas fueron seleccionadas entre cerca de 200 fotografías realizadas durante esta estancia.
La misma idea comparte Zakaria Mtilk, para quien el proyecto es ante todo «una aventura humana». En este sentido, destacó «la generosidad y la acogida de los habitantes» encontrados durante el viaje, que permitió también la realización de un documental de 14 minutos, proyectado durante la inauguración.
Esta experiencia audiovisual, que muestra los entresijos del viaje y los encuentros con la población, nació -según él- «de manera espontánea a partir de secuencias filmadas inicialmente sin intención cinematográfica».
«Somos fotógrafos ante todo, pero nos preguntamos si estas imágenes podían contar una historia», señaló antes de añadir: «la película permite al público crear un vínculo con los personajes antes de descubrir la exposición».
Integrada en la programación cultural de la Fundación Casa de Marruecos en París, la exposición «Los Guardianes del Silencio» pretende contribuir a la proyección internacional de la creación fotográfica marroquí. Antes de su escala parisina, el evento fue presentado durante los «Encuentros de la Fotografía de Essauira», celebrados el pasado noviembre por iniciativa del Instituto Francés de la Ciudad de los Vientos.









