El pleno apoyo de la República Portuguesa al Plan de Autonomía para el Sáhara marroquí marca un punto de inflexión en la evolución de las relaciones bilaterales entre Portugal y Marruecos, afirmó el ex viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Portugal, Paulo Portas. A través de la Declaración Conjunta adoptada por el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, y el ministro de Estado y Asuntos Exteriores de la República Portuguesa, Paulo Rangel, la diplomacia portuguesa expresó su pleno apoyo a la iniciativa de autonomía propuesta por Marruecos como la base más seria y creíble para resolver este contencioso “en el marco de las Naciones Unidas”, indicó en una declaración a la MAP.
Añadió que «la paz y el desarrollo son inseparables, y el Plan de Autonomía propuesto por Marruecos es una solución realista y viable que ofrece perspectivas de futuro y encarna una opción a favor de una paz duradera». «Estoy muy feliz de que el Gobierno portugués haya confirmado esta posición, ya que refleja claramente la alineación con las posiciones de varias grandes democracias europeas, entre ellas España, Francia y el Reino Unido», se congratuló. Por otra parte, Portas expresó su satisfacción por el nivel de la asociación estratégica entre Marruecos y Portugal, antes estimar que «la cooperación entre los dos países es un modelo a seguir para ambos lados del Mediterráneo y del Atlántico».
En el marco de la dinámica internacional creada bajo el impulso de Su Majestad el Rey Mohammed VI, en apoyo a la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara y al Plan de Autonomía, la República Portuguesa expresó “su pleno apoyo a la iniciativa marroquí de autonomía, como la base más seria, creíble y constructiva para el arreglo de este contencioso”. Esta postura fue expresada en la declaración conjunta adoptada por el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, y el ministro de Estado y Asuntos Exteriores de la República Portuguesa, Paulo Rangel, al término de su reunión, el martes, en Lisboa.









