La propuesta del general estadounidense retirado Robert Greenway de trasladar las bases militares estadounidenses de Rota y Morón, en el sur de España, a Marruecos, ha generado un amplio debate en los medios españoles, considerándose un indicador adicional del cambio gradual en los equilibrios geoestratégicos en el Mediterráneo occidental y del creciente papel de Marruecos como actor clave en la seguridad regional e internacional.
Greenway, una de las voces influyentes dentro del Partido Republicano estadounidense, presentó esta propuesta en el contexto de la crítica al gobierno español por su negativa a aumentar el gasto en defensa al 5% del PIB, como exige la administración del presidente Donald Trump. En medio de esta crisis silenciosa entre Madrid y Washington, Marruecos ha vuelto a emerger como un socio fiable y estable, con una ubicación geográfica excepcional en la puerta del Atlántico y el Mediterráneo, y en contacto directo con el interior africano, según el diario español ABC. “Es hora de trasladar las bases militares de Rota y Morón… a Marruecos”, escribió el general estadounidense en un tuit.
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Pero más allá de los cálculos en la disputa entre Washington y Madrid, la reiterada vuelta a la opción de reforzar la presencia militar estadounidense en Marruecos refleja una realidad estratégica nueva consolidada por Rabat durante las últimas dos décadas, mediante relaciones diplomáticas, políticas y militares sólidas con Estados Unidos, que incluyen formación militar, entrenamientos conjuntos y acuerdos de armamento, además del papel líder de Marruecos en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado transfronterizo.
Quizás lo que molesta a la prensa asociada a la derecha española es la posición clara de Greenway, abiertamente favorable a la iniciativa de autonomía del Sahara marroquí, una propuesta que considera “la solución real y única” al conflicto fabricado. Esto sitúa su última llamada en el marco de una visión integral para apoyar la estabilidad del reino y fortalecer su asociación en materia de seguridad con Estados Unidos, especialmente frente a los crecientes desafíos en la región del Sahel y África occidental.
La relación marroquí-estadounidense ha dejado de ser una cooperación bilateral tradicional para evolucionar gradualmente hacia una asociación geoestratégica que incluye dimensiones de seguridad, economía, energía e incluso digital. Basta recordar los ejercicios “León Africano”, el mayor ejercicio militar multinacional en África, bajo la supervisión del Comando de Estados Unidos para África (AFRICOM), que se celebran anualmente en distintas zonas del territorio marroquí.
Por otro lado, las tensiones recurrentes en la relación entre Washington y Madrid, ya sea por temas de gasto en defensa o por la limitada adhesión española a los compromisos estadounidenses en el Sahel y Oriente Medio, están llevando a ciertos círculos de decisión en Estados Unidos a replantearse sus prioridades y posicionamientos, lo que convierte a Marruecos en una opción estratégica lista, no solo como alternativa, sino como un socio más alineado con las nuevas orientaciones de Washington en África. El acercamiento de España con China molesta a EEUU. Además de la presencia de la izquierda radical en el Gobierno español. El partido Sumar no convence todavía a Washington.
Ya se concrete o no la propuesta de Greenway, el hecho de que haya sido planteada por una figura cercana a los centros de poder en Washington refleja claramente la posición privilegiada que Marruecos ha alcanzado en el equilibrio de seguridad atlántico.
Esto obliga a Marruecos a seguir reforzando su posición como un centro de estabilidad, un corredor logístico estratégico y una plataforma fiable para las asociaciones Sur-Sur y Oeste-Norte, lejos de la lógica de alineamientos o confrontaciones, y desde una perspectiva pragmática que pone por encima el interés común.
Esta lectura analítica se basa en una hipótesis, ante la ausencia de datos oficiales al respecto, y esta hipótesis en ningún caso puede afectar las relaciones marroquí-españolas, que atraviesan su mejor momento en décadas.









