Las oportunidades de negocio que ofrece Marruecos en los sectores de infraestructuras, logística, energías renovables y automoción fueron presentadas, el martes, en el Foro Empresarial de la provincia argentina de Santa Fe (centro) por el embajador de Marruecos en Argentina, Fares Yassir.
Durante una conferencia titulada «África, continente de oportunidades: el caso de Marruecos», el diplomático marroquí habló ante un auditorio compuesto por empresarios, políticos y periodistas sobre las principales palancas para modernizar la economía marroquí en los últimos 25 años, gracias a la visión perspicaz de SM el Rey Mohammed VI.
Este esfuerzo de modernización, afirmó Fares Yassir, permitió triplicar, en un período de tiempo relativamente corto, el producto interior bruto (PIB) de Marruecos, aprovechando su envidiable posición geográfica, sus recursos naturales -sin petróleo ni gas-, su identidad rica, diversa y única, y sobre todo su capital humano y su juventud creativa que es parte de una ambiciosa visión estratégica para la modernización del país.
La mayoría de los logros alcanzados por Marruecos en el último cuarto de siglo se han realizado según un modelo de alianza entre los sectores público y privado, destacó el embajador, explicando que la proximidad del continente europeo y su condición de socio importante del Reino fueron decisivas en las decisiones tomadas por Marruecos para la promoción de las energías renovables en los sectores industrial y agrícola, con el fin de alinearse con las normas europeas en los procesos de producción.
Asimismo, gracias al acuerdo de libre comercio firmado con la Unión Europea, Marruecos ofrece una plataforma adecuada para acceder en óptimas condiciones al inmenso mercado europeo.
Al otro lado del Atlántico, el Reino también es visto como un «socio fiable y creíble» con el que Estados Unidos ha firmado un acuerdo de libre comercio y lleva a cabo, cada año en su territorio, las mayores maniobras militares en África.
En materia medioambiental, prosiguió el embajador, Marruecos destaca por una política ambiciosa que le permite producir el 42% de su electricidad a partir de fuentes renovables. Esta ambición ha convertido al Reino en uno de los tres países del mundo (junto con Chile y Australia) elegidos para promover la producción de hidrógeno verde, con una contribución prevista de alrededor de 10 millones de toneladas en 2050.
Fares Yassir no dejó de mencionar, en este contexto, el proyecto XLinks, que alimentará millones de hogares británicos con energía solar producida en Marruecos, así como el proyecto del gasoducto Nigeria-Marruecos, que suministrará gas natural a 14 países africanos antes de llegar a Europa.
En otro capítulo del despegue económico de Marruecos, el diplomático subrayó el lugar que ocupa actualmente el Reino en el mapa mundial de la industria automotriz, con una producción anual de 800.000 vehículos, que se incrementará hasta el millón de unidades en 2030.
El embajador repasó también los resultados de Marruecos en los sectores de la industria aeronáutica, el textil, la logística y el turismo, que completan el panorama de un «país dinámico, en constante movimiento» y dotado de una seguridad jurídica infalible.
Se centró especialmente en el gran salto dado por Marruecos en términos de infraestructura aeroportuaria, destacando que Tánger-Med es hoy el primer puerto de África y del Mediterráneo en términos de eficiencia y de número de contenedores transbordados.
El éxito fue tal que Marruecos decidió construir otros dos puertos de clase mundial: Nador Med-West en la costa mediterránea y Dakhla en la costa atlántica.
Según el diplomático, este dinamismo, reconocido en todo el mundo, ha convertido a Marruecos en «una economía emergente y el principal destino de las inversiones extranjeras en África». También es la puerta de entrada a este continente gracias a una densa red de transporte aéreo puesta a disposición de inversores y viajeros.
Fares Yassir recordó el dinamismo mostrado por las empresas nacionales públicas y privadas en África, en particular “Royal Air Maroc”, “Maroc Telecom” y los bancos que facilitan y optimizan el trabajo de los inversores en los países africanos.









