El presidente de la Cámara de Consejeros de Marruecos (Senado), Mohamed Ould Errachid, afirmó durante la sesión conjunta de las dos Cámaras del Parlamento celebrada hoy lunes, que el reciente Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU representa una etapa histórica en el proceso de consolidación de la integridad territorial del Reino y constituye el fruto de cincuenta años de lucha constante, diplomacia activa y cohesión nacional en torno a la causa del Sáhara marroquí.
Ould Errachid señaló que la adopción de esta resolución llega en un momento cargado de simbolismo, coincidiendo con el quincuagésimo aniversario de la Marcha Verde, lo que subraya la continuidad del proyecto nacional basado en la unidad, la soberanía y la estabilidad. Recordó que, desde aquella epopeya histórica hasta la actualidad, la posición de Marruecos ha sido firme e invariable: “El Sáhara es marroquí y Marruecos está en su Sáhara”.
El presidente de la Cámara de Consejeros explicó que la comunidad internacional ha reforzado progresivamente su convicción de que la solución al conflicto regional sólo puede darse en el marco de la soberanía nacional plena y sobre la base de la Iniciativa Marroquí de Autonomía, presentada en 2007, que se ha convertido hoy en una referencia adoptada por Naciones Unidas y un pilar de estabilidad y paz en la región. Subrayó también que la amplia mayoría de los Estados miembros del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General han expresado de manera clara su apoyo a la postura marroquí y a la visión defendida por Su Majestad el Rey Mohammed VI.
Ould Errachid destacó que el discurso del Rey de noviembre de 1999 fijó los fundamentos de un enfoque diplomático basado en la justicia, la objetividad y el realismo, y que desde entonces Marruecos ha desarrollado un trabajo diplomático estratégico, paciente y firme, orientado a consolidar la marroquinidad del Sáhara en la conciencia internacional y a traducir el consenso nacional en una convicción global. Este enfoque, afirmó, se ha convertido en un hecho asentado en la legitimidad internacional y refleja la credibilidad del Reino y la fortaleza de sus asociaciones estratégicas.
Señaló también que este avance no se limita a la reafirmación de la soberanía territorial, sino que abre también un horizonte de estabilidad para la región magrebí y africana en su conjunto, en la medida en que ofrece una base para la cooperación, la integración económica y la cohesión humana. Recalcó que la resolución no representa la victoria de una parte sobre otra, sino la afirmación de una opción nacional que preserva la dignidad y refuerza los valores de paz y desarrollo compartido.
En un pasaje de carácter personal, Ould Errachid evocó su condición de hijo del Sáhara marroquí y expresó la dimensión emocional y simbólica de este momento histórico. Afirmó que las provincias del sur han experimentado una transformación profunda gracias a la visión de Su Majestad el Rey, que ha convertido la región en un espacio de oportunidades económicas y sociales y ha consolidado las condiciones de vida digna de sus habitantes. Señaló que este progreso refuerza la esperanza de ver a los saharauis retenidos en los campamentos de Tinduf regresar a su patria y participar en la construcción de un proyecto nacional inclusivo basado en la estabilidad y la justicia territorial.
El presidente subrayó que todos estos logros son el resultado de la unidad del pueblo marroquí y de la participación activa de los habitantes de las provincias del sur, incluidos los jefes tribales, los representantes electos y los actores sociales, que han defendido la causa nacional tanto en el interior como en el exterior y cuya presencia institucional y desarrollo local constituyen la prueba viva de la legitimidad marroquí.
Ould Errachid concluyó llamando a fortalecer la diplomacia parlamentaria como extensión natural de la diplomacia oficial del Reino, reforzando la presencia de Marruecos en foros parlamentarios regionales e internacionales y traduciendo el impulso político y diplomático actual en programas de desarrollo renovados para las provincias del sur. Afirmó que el Parlamento continuará trabajando con determinación, bajo la dirección de Su Majestad el Rey, para que la cuestión del Sáhara siga siendo símbolo de unidad nacional, modelo de liderazgo responsable y ejemplo de desarrollo orientado hacia un futuro estable y próspero.









