Tras las protestas de la “Generación Z” que sacudieron varias ciudades marroquíes y siguiendo la estela de numerosas capitales del mundo que salieron a condenar la agresión israelí, Rabat no fue una excepción. La capital marroquí acogió este domingo una gran marcha nacional en apoyo al pueblo palestino y a la Franja de Gaza, y en denuncia de lo que los participantes calificaron como “crímenes de genocidio” cometidos por la ocupación israelí desde hace dos años.
La manifestación partió desde Bab El Had en dirección a la avenida Mohammed V, en un escenario imponente que reunió a decenas de miles de ciudadanos de distintas edades, profesiones y sensibilidades políticas. Los manifestantes ondeaban banderas palestinas y pancartas denunciando la agresión y el silencio internacional, mientras coreaban consignas como:
“El pueblo marroquí con una sola voz… contra el genocidio, contra la normalización, con la resistencia y “¡Es una vergüenza!… la normalización es una infección”, gritan.
La marcha, convocada por el Grupo Nacional de Acción por Palestina y el Frente Marroquí de Apoyo a Palestina y Contra la Normalización, coincidió con el segundo aniversario de la operación “Diluvio de Al-Aqsa”, y representó una amplia muestra del rechazo popular a las políticas de normalización y a la “doble vara de medir occidental” frente a las causas justas de los pueblos.
El acto contó con una notable presencia política, sindical y de derechos humanos, además de la participación de varios palestinos residentes en Marruecos. Los momentos más simbólicos se vivieron frente al Parlamento marroquí, mientras un importante dispositivo policial garantizaba el desarrollo pacífico y ordenado de la manifestación.
La masiva movilización reafirma la posición constante de Marruecos respecto a Palestina, considerada una causa nacional y humana, y envía un mensaje claro a la comunidad internacional sobre la necesidad de asumir sus responsabilidades legales y morales para detener la guerra y levantar el asedio a Gaza.
Los manifestantes también exigieron al gobierno marroquí intervenir urgentemente para liberar a los ciudadanos marroquíes detenidos por las autoridades de ocupación dentro de la llamada “Flotilla de la Resistencia Global”, calificando su detención de “acto de piratería y agresión contra la acción humanitaria internacional”.
Los participantes subrayaron que apoyar a Palestina no es solo una postura política, sino un deber moral y humano, destacando que la constante movilización en las calles marroquíes refleja la profunda conciencia popular sobre la justicia de la causa palestina y el rechazo de toda forma de normalización “que no está a la altura de la imagen y la historia de Marruecos en la defensa de las causas justas”, según declaraciones recogidas por los portales Madar 21 y Hespress.








