Para este periódico de actualidad económica y financiera, Marruecos lleva casi dos décadas trabajando en este arraigo industrial internacional, señalando que “además de su industria farmacéutica, reconocida por cumplir las normas europeas, o su importante industria de fosfatos, el Reino se ha impulsado en la industria automovilística internacional durante la última década, gracias en particular a la megafábrica de Renault en Tánger”. Esta, recuerda la publicación, abastece a varios mercados europeos, entre ellos Francia, España, Italia e incluso el Reino Unido.
“Hoy en día, la industria automovilística marroquí se ha ganado la confianza de varios fabricantes internacionales de equipos, entre ellos Stellantis, que tiene una fábrica en Kenitra, pero también de otros que operan a través de sus redes, como el japonés Nissan o el alemán Volkswagen”, destaca La Tribune.
En el sector aeronáutico, añade el diario francés, Safran —presente en Marruecos desde hace 26 años con diez centros y más de 4800 empleados— considera que su nueva inversión supone un impulso para el reino, que ya albergaba una industria en crecimiento, y señala que las exportaciones aeronáuticas de Marruecos han pasado de menos de un millón de euros en 2005 a más de 26 millones de euros en 2024.
El periódico añade que, en su paquete de inversiones, Safran también prevé finalizar la ampliación de tres de sus centros industriales marroquíes de aquí a 2027 y el suministro de energías renovables a la mayoría de sus instalaciones marroquíes de aquí al año que viene, en el marco de su estrategia destinada a reducir en un 50 % las emisiones de carbono de sus operaciones de aquí a 2030.









