Soukaina Aboudrar*
El apoyo oficial de Francia al Plan de Autonomía de Marruecos en los territorios saharauis y la reciente visita de estado de Macron al Reino marroquí siguen cosechando reacciones positivas entre activistas y políticos saharauis.
Mares30 continua recogiendo las reflexiones de políticos e impresiones de activistas marroquíes respecto a la nueva y valiente postura francesa, la visita de Macron a nuestro país y su discurso en el Parlamento marroquí.
En el presente artículo, Mohamed Salem Abdelfattah, activista saharaui, articulista de opinión en Arabicpost.net e investigador en asuntos políticos analiza las implicaciones de la postura francesa.
Según Salem Abdelfattah, la visita de estado de Macron junto a una notable y diversa delegación denota la firme implicación y compromiso de todos los sectores franceses con la nueva postura de su gobierno.
“Este es un compromiso donde intervienen los diferentes sectores del gobierno francés debido a la propia naturaleza de los partenariados estratégicos que unen a los dos países”, explica.
El investigador pone gran énfasis en la delegación que acompañó al presidente en su visita de estado. Abdelfattah afirma que “la participación de los actores políticos, económicos, civiles, culturales y artísticos franceses en la delegación que acompañó a Macron en su visita de estado a Rabat son un ejemplo claro de que la nueva postura es una orientación popular general”.
En cuanto a la importancia de la decisión francesa a favor del plan de autonomía de Marruecos en las provincias del sur, el investigador explica que la decisión es “una postura consecuente con la legitimidad internacional” y una respuesta lógica al “papel crucial que juega Marruecos a nivel regional e internacional”.
El activista atribuye el alineamiento de Francia a favor de Marruecos a la visión estratégica de su Majestad el Rey Mohamed VI para garantizar el desarrollo y estabilidad en África.
Por ello, defiende que el nuevo posicionamiento de Francia es fruto de los incansables esfuerzos que dedica Marruecos a la zona, teniendo en cuenta las iniciativas impulsadas por el monarca para fomentar la integración económica entre los países africanos, en referencia al proyecto de Marruecos propulsado en julio del 2024 en la ciudad de Johannesburgo.
El interés de Francia por los territorios meridionales tiene connotaciones geopolíticas, observa el activista. La zona posee un papel fundamental como punto de tránsito hacia una esfera vital donde se dan fuertes rivalidades entre las grandes potencias mundiales. “Al ser un flamante punto de conflicto, donde el proceso de transición democrática sigue estancado, dejando paso al crimen organizado y a las bandas terroristas, es un panorama de incertidumbre donde Marruecos destaca como una prometedora plataforma de inversión, que goza de seguridad y estabilidad”, destaca.
Comentando la envergadura de esta decisión, Abdelfattah no solo habla del papel de Marruecos en la misma sino también a la propia Francia.
“Al ser Francia miembro permanente en el consejo de Seguridad de las Naciones Unida con derecho a Veto, esto la convierte en un componente fundamental en la elaboración y promulgación de decisiones relacionadas con el asunto en cuestión, además de la trascendencia histórica de Francia al ser la antigua potencia colonial. Esto, sumado a su influencia como país de renombre dentro de la Unión Europa al ser la segunda potencia europea conlleva a confiar en que otros países dentro de la UE tomen el mismo rumbo y apoyen el plan marroquí de autonomía”, sostiene.
Abdelfattah también confía en que esta política tenga un efecto contagioso sobre otros países francófonos y países del África Occidental y/o del Sahel para unirse a la lista de países que apoyan la solución propuesta de Marruecos a este diferendo artificial.









