El seleccionador de Haití, el francés Sébastien Migné, aseguró que enfrentar a Marruecos, semifinalista del último Mundial, será una prueba de máxima exigencia y una oportunidad histórica para el fútbol haitiano en la Copa del Mundo de 2026.
Migné, citado por Prensa Latina, destacó que jugar contra Brasil y Marruecos es una “recompensa” para su selección, pues permitirá visibilizar al país y medirlo frente a potencias del fútbol. “Estamos en un grupo difícil, con el mítico Brasil y luego con Marruecos, semifinalista del último Mundial. Si somos positivos, diremos que es una gran visibilidad para Haití, una gran recompensa para nuestros jugadores”, afirmó.
“Marruecos no será fácil: tiene una generación de alto nivel”
El técnico subrayó el nivel del combinado marroquí, destacando sus estadísticas y su impacto internacional: “Marruecos tiene jugadores de alto nivel. Ganaron 18 partidos consecutivos. Antes de preparar nuestra estrategia, iré a verlos en la próxima Copa Africana de Naciones”, aseguró.
El entrenador recordó que el fútbol moderno exige adaptarse rápidamente y competir contra rivales que imponen un ritmo superior. “El fútbol de alto nivel es un reinicio perpetuo. Ahora tendremos otro tipo de oponentes, tendremos que subir otro escalón”, comentó.
Sueño haitiano y desafío global
Haití iniciará el torneo contra Escocia, un partido que Migné considera clave: “Nada es imposible. En el último Mundial vencí a Brasil con Camerún, y eso tampoco era algo inevitable”, recordó, dando a entender que buscarán dar la sorpresa nuevamente.
Dolor en la afición haitiana: un Mundial con prohibición
El seleccionador lamentó que gran parte de los aficionados haitianos estarán ausentes en Estados Unidos debido a restricciones migratorias. Solo jugadores, familiares y personal podrán entrar al país. “Es triste, los amantes del fútbol no podrán ver a su selección”, subrayó.
Haití no solo ve a Marruecos como rival, sino como una referencia del fútbol mundial y una oportunidad para reclamar su lugar entre los grandes.








