Dr Machij Elkarkri*
La ausencia masiva de los representaciones exteriores de la república ficticia en los trabajos del simposio anual de relaciones exteriores desnuda la crisis del Polisario.
El simposio anual de relaciones exteriores es una cita clave para los separatistas, evaluar el programa general de acción a nivel exterior, así como para examinar el balance anual de la diplomacia en sus diversas dimensiones (países, organizaciones internacionales, parlamentos continentales, relaciones bilaterales y multilaterales).
Sin embargo, la participación efectiva este año en los campamentos de Tinduf ha puesto en evidencia una crisis crónica que afecta a la entidad ficticia desde 2024, como resultado de los golpes diplomáticos marroquíes que han desmantelado varias áreas de influencia histórica, particularmente en América Latina y Europa.
1. El discurso de Ben batouche
El líder del frente separatista, en su discurso de apertura, se limitó a agradecer a Argelia y al pueblo mauritano su apoyo, y reconociendo implícitamente que la «causa» ficticia sigue estancada tras 50 años, agotando los recursos del gas argelino y retener a ciudadanos, niños y mujeres en condiciones inhumanas.
También hizo referencia a la supuesta «legitimidad de representación exclusiva» del frente, un argumento desacreditado, como señaló Idriss Lachgar, Primer Secretario de la Unión Socialista de Fuerzas Populares de Marruecos, quien subrayó que el Polisario ya no monopoliza la representación política ni real de los saharauis.
2. Falta de asistencia y proyección mediática
El simposio pasó completamente desapercibido en los medios internacionales, incluso entre aquellos que respaldan incondicionalmente la tesis separatista. Además, se registró una notable ausencia de los supuestos «representaciones vip a nivele de exteriores» en países como España, Sudáfrica y Suiza, cuyos responsables parecen utilizar estas oficinas como medios para beneficios personales, sin volver siquiera simbólicamente a los campamentos.
La falta de cobertura mediática, tanto internacional como española, refleja la débil influencia y proyección del evento.
3. ¿Boicot al simposio o colapso del sistema diplomático?
El discurso político débil de la dirección del Polisario, junto con una asistencia que no refleja lo que intentan proyectar, pone de manifiesto el vacío detrás de las afirmaciones de contar con «decenas de embajadas y oficinas de representación».
Estas operan en muchos casos como organizaciones no gubernamentales que, en realidad, son subsidiadas por el régimen argelino.
La ausencia de los llamados «representantes exteriores» y la falta de cobertura mediática refuerzan la hipótesis de un colapso del sistema diplomático de la entidad separatista.
Además, esto refleja las tensiones internas entre la supuesta generación fundadora que monopoliza los cargos y privilegios, y una generación más joven que creció en condiciones difíciles en los campamentos y exige la destitución de las viejas élites, consideradas fracasadas.
4. Un final sin inicio
El simposio, que concluyó este lunes tras tres días de deliberaciones, es incapaz de publicar la lista de asistentes, ni produjo resultados, ni estrategias relevantes.
Tampoco logró cuantificar las pérdidas sufridas por el Polisario en 2024, y mucho menos delinear una estrategia para enfrentar nuevos fracasos en 2025.
Mientras, Marruecos ha levantado en 2024 el desafío real bajo el lema «De la gestión al cambio», llamando a la comunidad internacional a asumir su responsabilidad para clarificar la diferencia entre la realidad en el terreno, que Marruecos representa en el Sáhara, y un mundo ficticio congelado que no refleja la evolución de la cuestión sobre el terreno.
-Analista político









