El histórico proyecto de construir un túnel bajo el Estrecho de Gibraltar que conecte Marruecos y España vuelve a cobrar fuerza en 2026 tras décadas de propuestas y estudios. La Sociedad Española de Estudios para la Comunicación Fija del Estrecho de Gibraltar ha confirmado la viabilidad técnica de esta infraestructura ferroviaria, considerada una de las obras más ambiciosas entre Europa y África.
Según los estudios detallados por la prensa española, el trazado uniría Punta Paloma, en Tarifa, con Punta Malabata, cerca de Tánger, mediante un sistema de tres túneles paralelos con una longitud total de 42 kilómetros, de los cuales 27,7 kilómetros discurrirían bajo el mar. La profundidad máxima alcanzaría los 475 metros, lo que sitúa el proyecto entre los más complejos del mundo en ingeniería subterránea.
La tecnología actual permitiría afrontar la perforación, pero el principal obstáculo sigue siendo el denominado umbral de Camarinal, una zona geológica compleja con materiales irregulares y fallas que elevan tanto el riesgo técnico como el coste del proyecto, informó La Razón.
Para avanzar, el Gobierno español ha encargado la elaboración de un modelo geológico tridimensional de esta área, mientras que nuevas inversiones públicas buscan continuar los estudios de ingeniería durante 2026.
El coste total del megaproyecto se estima entre 7.500 y 10.000 millones de euros, y su ejecución se plantea por fases. Solo la construcción de una galería exploratoria podría requerir entre seis y nueve años, lo que aleja cualquier puesta en funcionamiento antes de 2035, descartando su coincidencia con el Mundial de 2030 que organizarán conjuntamente Marruecos y España.









