Sara Bouchtarouif
Un atentado suicida en la estación de tren de Quetta, en Baluchistán, Pakistán, dejó al menos 24 muertos y decenas de heridos, según las autoridades locales. El ataque ocurrió este sábado en una de las zonas más concurridas de la estación, la oficina de reservas, a la hora en que un tren expreso con destino a Peshawar estaba a punto de partir.
El superintendente de policía de Quetta, Muhammad Baloch, informó que la explosión se produjo dentro de la estación, cuando el tren estaba a punto de salir. El comisionado de la ciudad, Hamza Shafqaat, confirmó que el atentado fue llevado a cabo por un suicida que se infiltró en la estación con equipaje. La explosión dejó pánico en la zona y causó una gran destrucción.
Entre las víctimas se incluyen varios miembros de las fuerzas de seguridad, ya que la estación era también un punto de tránsito para soldados del Ejército paquistaní. Las imágenes de las cámaras de seguridad, difundidas por los medios, muestran a decenas de personas en la plataforma antes del estallido.
Aunque aún no se conocen todos los detalles, fuentes de la policía y medios locales advierten que el número de muertos podría aumentar, ya que varios de los heridos se encuentran en estado crítico. El portavoz del gobierno de Baluchistán, Shahid Rind, indicó que, aunque no se habían recibido amenazas específicas sobre este ataque, la región sigue siendo un blanco frecuente de ataques insurgentes.
El Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA), un grupo separatista que lucha por la independencia de Baluchistán, reivindicó el atentado. A través de un comunicado, el grupo explicó que su objetivo eran los miembros del Ejército paquistaní presentes en la estación, a quienes acusan de abusos y de explotar los recursos naturales de la región para beneficio de otras partes del país.
Este ataque se produce apenas una semana después de otra explosión en una zona cercana a una escuela y un hospital en Baluchistán, que dejó ocho muertos, incluidos cinco niños. La violencia en la región ha aumentado en los últimos años, con intensos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los grupos separatistas. A pesar de los esfuerzos del Ejército paquistaní para sofocar la insurgencia, grupos como el BLA siguen demostrando su capacidad de operar en áreas remotas y llevar a cabo ataques.
Las autoridades paquistaníes han iniciado una operación para capturar a los responsables del atentado y han reforzado las medidas de seguridad en la región. El conflicto en Baluchistán sigue siendo una de las principales fuentes de inestabilidad en Pakistán, con constantes tensiones sobre la explotación de recursos naturales y la autonomía política.









