Casablanca – Mares30
El Instituto Cervantes de Casablanca acogió esta mañana, viernes, una ceremonia oficial con motivo del inicio de las obras de rehabilitación de su emblemática sede situada en el centro de la capital económica de Marruecos. El acto contó con la presencia de destacadas personalidades españolas, encabezadas por el director general del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y el embajador de España en Marruecos, Enrique Ojeda; así como de representantes institucionales marroquíes, encabezados por Kenza Chraibi, presidenta del Consejo del distrito de Sidi Belyout, junto a varias figuras del ámbito cultural y académico. También asistieron directores de distintos centros Cervantes en Marruecos.

La ceremonia fue presidida por Luis García Montero, en compañía de Kenza Cheraibi, y del embajador de España en Marruecos, Enrique Ojeda. El evento se abrió con una presentación técnica detallada del proyecto arquitectónico, que transformará este edificio histórico en un espacio cultural abierto a la ciudad y sus habitantes.

Durante su intervención, Cristina Conde de Beroldingen, directora del centro en Casablanca, destacó que el objetivo no es solo fomentar la presencia cultural española en la ciudad, sino también tender puentes de diálogo y encuentro entre ambas orillas.

Por su parte, Luis García Montero, reconocido poeta y director del Cervantes, describió Casablanca como una “ciudad puente”, subrayando el papel del Instituto como referente clave en el diálogo cultural entre Marruecos y España. “Por eso es un orgullo recuperar la identidad histórica del edificio y el papel que siempre ha desempeñado en esta ciudad”, señaló.

El embajador español Enrique Ojeda expresó su satisfacción por “poner hoy la primera piedra de un proyecto que enlaza el presente con el futuro”, subrayando que esta iniciativa “revaloriza las relaciones entre dos países con una historia común”.

El acto también sirvió para repasar la historia de la enseñanza española en Casablanca, en particular la escuela Térsio de Molina, que con el tiempo se transformó en sede del Instituto Cervantes. Según datos proporcionados por la dirección del centro, el edificio fue inaugurado en 1935 con una capacidad para 200 alumnos, siendo un modelo de modernidad tanto a nivel pedagógico como arquitectónico, enfocado en la enseñanza científica y racional.

El inmueble, diseñado bajo los principios de la arquitectura racionalista moderna, reflejó desde sus inicios valores de convivencia e innovación educativa. Con el paso del tiempo, se convirtió en un símbolo de la memoria cultural y educativa de España en Marruecos, según explicó el arquitecto encargado de su rehabilitación.

Fuentes españolas han dicho a Mares30 que las obras van a terminar aproximadamente dentro de 20 meses.









