19 junio 2026 / 21:13

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Una reunión a espaldas de Occidente: China, Rusia, India y Turquía marcan el pulso en la cumbre de Tianjin

mares30 - agosto 31, 2025

Alfombra roja, honores militares y una clara señal al mundo: en la ciudad portuaria de Tianjin se celebra la cumbre 2025 de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), un foro regional que se ha convertido en escenario de unidad entre potencias como China, Rusia, India y Turquía frente a la presión de Occidente y las políticas arancelarias impulsadas por Donald Trump.

 

El presidente chino, Xi Jinping, ejerce de anfitrión de una cita a la que asisten mandatarios de 26 países y que un centro de análisis estadounidense ya ha calificado como “la cumbre anti-OTAN”. A su lado, figuras de gran peso geopolítico como Vladímir Putin y Narendra Modi escenifican el giro hacia un nuevo orden multipolar en el que Asia se proyecta como epicentro. Turquía, miembro observador, consolida también su presencia dentro de una organización que busca aumentar su alcance político y estratégico en Eurasia.

 

La llegada de Putin a Tianjin acaparó todas las miradas. El mandatario ruso viajó acompañado de una delegación de alto nivel y aprovechó la ocasión para reforzar la sintonía con Pekín, en vísperas de un desfile militar histórico que conmemorará el 80 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. Rusia y China, según declaró el propio Putin, mantienen una memoria compartida de aquella contienda y un presente marcado por la condena a los intentos occidentales de “revisar” la historia.

 

En paralelo, el encuentro bilateral entre Xi y Modi supuso la confirmación del deshielo entre China e India tras años de tensiones fronterizas. Ambos líderes anunciaron consensos estratégicos para reforzar la cooperación económica y política, subrayando que los dos países más poblados del planeta deben ser “socios y no rivales”. La política arancelaria de Estados Unidos contra Nueva Delhi, que incluyó recientemente un impuesto del 50% a su petróleo comprado a Rusia, ha acercado aún más a los dos gigantes asiáticos.

 

Durante su discurso, Xi Jinping reiteró que China es una “fuente de estabilidad y certidumbre” en medio de los cambios globales, apeló a revitalizar Naciones Unidas como foro central del multilateralismo, y defendió el “espíritu de Shanghái” basado en respeto mutuo y cooperación. Modi, por su parte, celebró el 75 aniversario de las relaciones diplomáticas entre ambos países como un hito para cimentar una nueva etapa de confianza y entendimiento.

 

La OCS, creada en 2001, ha pasado de ser un marco de seguridad regional centrado en Asia Central a un bloque de alcance mucho más amplio, con miembros como Irán, Pakistán y Bielorrusia, y con Turquía consolidando su papel como observador influyente. Con los equilibrios internos aún por definir, la cita de Tianjin muestra sin embargo un mensaje inequívoco: China, Rusia, India y Turquía buscan articular un frente común capaz de desafiar la hegemonía occidental y ofrecer al mundo en desarrollo un eje alternativo de poder.

Categorías : Geopolítica Internacional