El diplomático marroquí Fouad Yazourh, Embajador y Director General de Asuntos Políticos Internacionales en el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Marruecos, participó este martes en Barcelona en el foro internacional World In Progress (WIP), organizado por el Grupo Prisa junto a El País y la Cadena SER. En una conversación con el periodista español Pablo Morán, Yazourh defendió que las relaciones entre Marruecos y España atraviesan “su mejor momento histórico”, basadas en “principios claros, coordinación política y cooperación responsable”.
Yazourh subrayó que, si bien los debates europeos suelen centrarse en la inmigración, es necesario comprender la dimensión global de la relación bilateral. “El inmigrante es una víctima. El criminal es el traficante”, señaló, recordando que en 2024 Marruecos abortó más de 70.000 intentos de migración irregular, rescató 18.000 personas en el mar y facilitó programas de retorno voluntario para más de 6.000 ciudadanos de países africanos.
Sin embargo, insistió en que la migración no debe eclipsar el verdadero eje estratégico de la relación: el comercio, la inversión y la construcción de estabilidad regional. El intercambio comercial entre ambos países superó en 2024 los 22.000 millones de euros, situando a Marruecos como el principal socio comercial de España en África y el tercer socio comercial extracomunitario, tras Estados Unidos y China.
África y el Sahel, un desafío ignorado en Europa
Yazourh advirtió que el Sahel se ha convertido en la región con mayor número de víctimas por terrorismo en el mundo, con un incremento por mil en la última década. “En el Sahel hay terroristas, separatistas y traficantes de armas, personas y drogas. Todos coordinan entre ellos. Los Estados, no”, declaró, señalando la falta de atención internacional, especialmente mediática.
Frente a la lógica de la intervención militar que “no ha dado resultados”, el diplomático recordó tres iniciativas estratégicas impulsadas por Su Majestad el Rey Mohammed VI para promover desarrollo y estabilidad real en África:
Gasoducto Nigeria–Marruecos, que atravesará 14 países y permitirá acceso a energía para electrificación y desarrollo social.
Corredor Atlántico para Estados sin litoral (Mali, Burkina Faso, Níger, Chad), facilitando acceso al comercio global y reducción de aislamiento económico.
Foro de Países Atlánticos Africanos (21 Estados, 60% de la población africana), para fortalecer cooperación, seguridad marítima y economía azul.
El diplomático marroquí tranquilizó a los asistentes occidentales. “La cooperación Sur–Sur no es contra el Norte- enfatizó el diplomático marroquí- es más bien prepararnos para ser socios más fuertes del Norte”.
Estados Unidos y la región
Consultado sobre la postura de Washington, Yazourh confirmó que existe un diálogo estratégico entre Marruecos y Estados Unidos sobre África, destacando que el Reino aporta experiencia directa, conocimiento local y credibilidad diplomática en la región.
Las respuestas y las conclusiones de Yazourh mostraron una vez más la posición central de Marruecos en la arquitectura de seguridad y desarrollo del Mediterráneo y del África Atlántica, en un momento en que Europa se redefine frente a nuevos desafíos globales.









