La presidenta de la Asamblea Nacional de Francia, Yaël Braun-Pivet, subrayó este jueves en Rabat, al margen del Foro Parlamentario Marruecos-Francia, la importancia política y simbólica de la celebración de este encuentro interparlamentario, insistiendo en que no se trata de una simple jornada más dentro de la agenda institucional habitual. Braun-Pivet afirmó que organizar un foro de esta naturaleza “no es algo menor” y rechazó la idea de que pueda considerarse una reunión ordinaria entre tantas otras que forman parte de las atribuciones de los responsables parlamentarios.
En su intervención, destacó que este foro reviste un carácter excepcional, ya que es la primera vez que el presidente del Senado francés y la presidenta de la Asamblea Nacional se desplazan juntos fuera del territorio de la República francesa. Subrayó que el hecho de que este desplazamiento conjunto tenga lugar en Marruecos “significa algo” y refleja claramente la voluntad política compartida de reforzar los vínculos bilaterales e inscribirse en la senda marcada por el Rey y por el Presidente de la República francesa al apostar por un partenariado reforzado entre ambos países.
Braun-Pivet explicó que, junto con sus homólogos marroquíes, se decidió traducir este partenariado reforzado a un lenguaje parlamentario concreto, recordando que, tras las visitas bilaterales realizadas anteriormente por el presidente del Senado y por ella misma, se optó por organizar este foro interparlamentario. Señaló igualmente el carácter poco habitual de las reuniones celebradas, tanto por su formato como por la amplitud de las delegaciones, precisando que en esta ocasión cada parte contó con ocho parlamentarios.
La presidenta de la Asamblea Nacional francesa puso el acento en que las delegaciones estaban compuestas por representantes de todos los grupos políticos presentes en las respectivas cámaras, lo que, según afirmó, constituye una señal clara de que la voluntad política compartida no se limita a una parte del espectro parlamentario, sino que es asumida por el conjunto de los grupos políticos, tanto en el Senado como en la Asamblea Nacional.
Durante su intervención, Braun-Pivet enumeró los ámbitos abordados en el foro, que, a su juicio, ilustran perfectamente esta voluntad política común. Mencionó en primer lugar las cuestiones de seguridad y la lucha contra el terrorismo, subrayando la necesidad de avanzar conjuntamente en estos dossiers. Se refirió también al ámbito energético, y en particular a las energías renovables, insistiendo en la importancia de cooperar para alcanzar producciones bajas en carbono y ofrecer a las poblaciones una energía estable, sostenible y coherente con los objetivos compartidos a escala mundial en la lucha contra el cambio climático.
La presidenta francesa indicó que otro de los temas centrales tratados fue el de los derechos de las mujeres y la igualdad, calificándolo como una batalla que debe librarse de manera conjunta en Francia, en Marruecos y en el conjunto del mundo. En este contexto, evocó la situación de las mujeres iraníes y afganas, que, según afirmó, continúan sufriendo, movilizándose y, en algunos casos, muriendo para defender su libertad y los derechos fundamentales de las mujeres. Expresó su satisfacción por haber podido compartir visiones comunes sobre este asunto.
Braun-Pivet señaló igualmente que el foro permitió abordar todos los ejes de la cooperación económica, recordando el interés de las empresas francesas por reforzar su presencia en Marruecos en sectores como el aeronáutico, el automovilístico y el energético. En este sentido, insistió en que los parlamentos deben desempeñar un papel activo de apoyo y respaldo a esta cooperación económica.
En la parte final de su intervención, anunció la continuación de la visita con nuevas reuniones y encuentros, incluidos contactos con la comunidad francesa en Rabat, y expresó el deseo, junto con el presidente del Senado, de poder acoger próximamente en París la próxima sesión del Foro Parlamentario Marruecos-Francia. Recordó asimismo la celebración conjunta, un año antes, de la cumbre de la Francofonía, destacando que, en un mundo en transformación y con equilibrios de poder alterados, la Francofonía constituye una fuerza y un vínculo que une y reúne, y que puede contribuir en el futuro a construir nuevas solidaridades.
Finalmente, Yaël Braun-Pivet aseguró que se puede contar con los cuatro presidentes de las asambleas, afirmando que asumen plenamente sus responsabilidades, creen en la cooperación parlamentaria y, por encima de todo, en la amistad entre Francia y Marruecos.








