Marruecos, coorganizador del Mundial 2030, tiene, más allá del fútbol, «una bella historia que contar al mundo, la de un país que avanza», destacó el jueves en Washington el embajador del Reino ante los Estados Unidos, Youssef Amrani.
Interviniendo durante una conferencia organizada por el think tank estadounidense Atlantic Council bajo el tema «Más allá del torneo: las nuevas fronteras de la diplomacia deportiva», en vísperas del sorteo del Mundial 2026, Amrani explicó que los eventos deportivos de gran envergadura, como el Mundial 2030, «encuentran naturalmente su lugar en un Marruecos abierto al mundo, anclado en su historia y confiado en su capacidad de transformar el conjunto de sus potenciales en palancas de desarrollo inclusivo».
Marruecos no solo está preparado para acoger la CAN 2025 y la Copa del Mundo 2030 en las mejores condiciones, sino que «también está dotado de las herramientas necesarias para hacer de estos eventos un verdadero acelerador de diplomacia, un vector de cooperación y un catalizador de progreso, del que se beneficiarán transversalmente Marruecos, África y el mundo», aseguró el diplomático marroquí durante este encuentro, marcado por la participación de varios expertos en diplomacia deportiva, entre ellos el vicepresidente de la FIFA y presidente de la CONCACAF, Victor Montagliani.
A este respecto, subrayó que la organización del Mundial 2030 por Marruecos, junto con España y Portugal, es «la culminación de una estrategia ambiciosa emprendida desde hace más de dos décadas gracias a la Visión de Su Majestad el Rey Mohammed VI».
Poniendo en relieve el papel del fútbol como verdadero soft power, el embajador resaltó que la acogida del Mundial 2030 permitirá al Reino establecer asociaciones en varios ámbitos, con un impacto considerable en el crecimiento socioeconómico.









